MUTUAS INTENCIONES


El otro día estuve a punto de liarme a correazos con un hombre… Y no, no es que me vaya el sado. 

Era un jueves, a las nueve y media de la mañana, aún me estaba espabilando e iba paseando a mi perra. De la nada, como un ninja, apareció un hombre de unos treinta y muchos o cuarenta y pocos, bien vestido y de buena complexión. 

Llevaba una litrona en la mano, pero no estaba borracho… Lo sé porque nos escaneamos mutuamente en plan "Terminator" para intentar comprobar nuestras mutuas intenciones. 

Se acercó y empezó a contarme que me parecía a una chica que le gustaba, la hermana de su mejor amigo. Aquella historia iba cada vez a lo más surrealista con preguntas raras, yo comencé a sentir el poder de la cadena de mi perro colgar de mi mano…Pensé en cómo iba a deslomarle a correazos en cuanto se acercara.

Por suerte, no sé si para mí o para él, apareció otro hombre con una moto y el hombre se esfumó.     


Comentarios