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Cajón DeSastre

“Cajon DeSastre” es un blog construido con retales de sueños e hilvanado con múltiples  ficciones en el cual los personajes, a veces consti...

viernes, 13 de octubre de 2017

LOS LIBROS


Hay personas que compran libros por las portadas, otras los compran por leerlos.  Sin embargo, hay libros de bolsillo que nunca deberían haberse llamado asi  deberían haberse llamado libros de mesilla porque se tiran años y años allí. Uno los empieza con toda la ilusión, pero a medida que los va leyendo la ilusión se desinfla y parece que nunca vas a terminar con ellos…Es así, por ejemplo, como “Orgullo y prejuicio” se transforma en “La historia interminable”.   

Después están “los libros-regalo-frontón”, esos que se regalan con la intención de disfrutarlos el que los regala- Toma papá, un libro sobre manicura francesa -  Aunque, a veces, se puede volver en tu contra. Ya que tu padre piensa que tiene el regalo idóneo para tu madre.

Hay tantas clases de libros, los libros nuevos que huelen a recién impresos y que si no te andas listo terminas siendo un yonqui de ese olor y vas de librería en librería buscando las últimas novedades para esnifar un poco de ese rico aroma. Después están los libros antiguos que tienen también un olor característico, una mezcla de biblioteca y bibliotecario/lector…Pues si cada persona es impregnada por cada libro, el libro se lleva una pequeña esencia de su lector. 

En el colegio o en la universidad había lecturas obligatorias, unos cuantos títulos que el profesor consideraba que todos nos debíamos de leer. Cuando algo es obligatorio pierde la gracia y, de repente, a nadie le apetece hacerlo. Por eso, los profesores más inteligente siempre ofrecían las lecturas del curso como algo prohibido... 

Ahora si, ya sea un libro de bolsillo, un libro de mesilla, un libro-regalo-frontón, un libro nuevo, un libro antiguo, una lectura obligatoria, una lectura prohibida…A mi me gusta comprar los libros según dos criterios: que me enganche la frase con la que empieza y que me inspire la frase con la que termina. Es una manía que tengo desde pequeña.

martes, 10 de octubre de 2017

TRECE


- La habitación 13 - le dice la recepcionista. Toma la llave de su habitación y recuerda el relato “1408” de Stephen King.

Uno más cuatro más cero más ocho igual a trece. 

Él no es supersticioso, además le parece demasiado previsible que aquel lugar esté bajo el influjo maldito del número que lo abarca. Abre la puerta de la habitación y enciende la luz. La habitación es convencional como todas las habitaciones de los hoteles. 

Está un poco cansado, así que decide tomar una ducha para relajarse.  A mitad de la ducha, se va la luz- Cuestión de azar- piensa.  Cuando regresa la electricidad, aprovecha para salir de la bañera y secarse, así que se envuelve en una toalla y se dispone a afeitarse, pero el vapor inunda el baño nublando el espejo, despeja el vaho del cristal con la palma de la mano…pero para su sorpresa:

  • ¿Dónde está su reflejo? ¿Y su cara? Se pregunta, girándose con la terrible sensación de que está acompañado, pero tras de sí no hay nadie. Vuelve al espejo con la esperanza de encontrarse, pero sus ojos no son sus ojos, sus facciones irreales como las de un muñeco le estremecen y aterrorizan. 
  • ¿Quién soy? ¿Qué hago aquí?

Las habitaciones de los hoteles son tan impersonales, da igual donde estés que todas parecen la misma. ¿Qué más da la habitación doce que la trece? ¿La trece que la catorce?  Si esa extraña soledad que le acompaña de hotel en hotel, de habitación en habitación, siempre será la misma.

martes, 3 de octubre de 2017

¡VAYA TELA!


Nadie sabe por qué discuten el alfiler y la aguja que siendo tan parecidos, se centran en las diferencias. Una presumiendo de buena cabeza, mientras que la otra se recochinea del buen ojo que tiene.  

Si cuando llega el hilo y la tela, alfileres y agujas se centran en sus semejanzas…Pues, al final, las agujas tienen que unir los trozos que luego los alfileres cosen con hilo.


domingo, 24 de septiembre de 2017

EL HILO ROJO DEL DESTINO


Ella le leyó en voz alta la siguiente leyenda japonesa que decía asi…

“Hace mucho tiempo, un emperador se enteró de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa, quien tenía la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mandó traer ante su presencia. Cuando la bruja llegó, el emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que sería su esposa. La bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevó hasta un mercado, en donde una pobre campesina con una bebé en los brazos ofrecía sus productos. Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invitó a ponerse de pie. Hizo que el joven emperador se acercara y le dijo : «Aquí termina tu hilo», pero al escuchar esto el emperador enfureció, creyendo que era una burla de la bruja, empujó a la campesina que aún llevaba a su pequeña bebé en brazos y la hizo caer, haciendo que la bebé se hiciera una gran herida en la frente, ordenó a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza. Muchos años después, llegó el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda. Y en el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entró al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente… Al levantárselo, vio que ese hermoso rostro tenía una cicatriz muy peculiar en la frente”

  • ¿Crees que la gente está predestinada a encontrarse?- le preguntó. 
  • No sé demasiado bien qué responder a esa pregunta- le respondió él - ¡Es triste pensar que alguien esté atado a otra persona, aunque fuera de su meñique y por un fino hilo. 
  • Es más bello pensar que uno es libre para decidir con quien está…- respondió ella.
  • O, al menos, es libre para decidir con quien no quiere estar…- Le contestó sonriéndose él.

jueves, 21 de septiembre de 2017

El restaurante indio


Entramos en el restaurante indio. Es uno de nuestros restaurante preferidos, un “must” que se convirtió en rutina. El camarero nos trae la carta. Ya es una simple cuestión protocolaria pues él siempre pide su “Baingan Bharta Punjabil”, yo siempre pido el "Pollo Korma" y ambos compartimos el pan y el arroz basmati…    

Si estamos juntos toda la vida, sé que me va a enterrar- pienso- De hecho, sé que lo hará aunque él es mayor que yo porque es vegetariano, no bebe más que agua, zumos y tés, hace deporte, toma el sol con prudencia y moderación, se cuida más en general y tiene una salud de hierro… Es un pensamiento recurrente que tengo y no me puedo quitar de la cabeza. Lo amo y, por una parte, me alegra que viva más que yo. Él gestionará mejor el tema de la muerte de lo que yo lo hago, aunque nunca quiera hablar conmigo de estos temas y siempre intente evitarlos. ¿A quién le gusta hablarlos?- Supongo.

¿Para beber quieren agua?- pregunta el camarero. Mi pareja dirige sus ojos hacia mi esperando afirmación. 

Afirmo.

La música del indio es tan animada y colorida, llena de matices. Música exótica, en un lenguaje incomprensible- pienso - Todo es tan cotidiano para ser tan peculiar. 

jueves, 14 de septiembre de 2017

Tus ojos tan profundamente desolados me han conmovido y apenado. Tal vez, ahora para tí, la vida no tenga mucho sentido… pero comprende que sin ti no tiene mucho sentido la vida para nosotros. 

Tras una mueca, tras una máscara, tras un personaje o tras un actor, siempre hay una persona. Por eso, pienso y deseo que la vida te devuelva todos los momentos de felicidad que nos has dado. 

Nunca te olvides de seguir viviendo, de seguir soñando despierto porque la vida, aunque injusta y dura, también en ocasiones es bella. 

Para. J. C

miércoles, 30 de agosto de 2017

¡Hasta luego, Maricarmen!

Todo parecía indicar que le gustaba, captaba sus “indirectas”, me he flipado y he saltado… ¡Y me he pegado una hostia que se ha oído hasta en Australia! 

Cuando me he recompuesto y me he adecentado un poco, él se ha excusado diciéndome que “no estaba preparado para una relación”. He bromeado y le he dicho que tampoco pensaba en “algo para toda la vida”… Por la cara que ha puesto, creo que él no supo captar mi sentido de humor, mis intenciones o, tal vez, él no me tocaría ni con un palo.  
Me he empezado a hundir en la más absoluta miseria…Cuando me ha rematado diciéndome que lo mejor será que nos “dejemos de ver por un tiempo”.  


Después de esta conversación, analizando todo el asunto, he estado pensado que ha sido lo mejor que podía pasarme: ¡Hasta luego, Maricarmen!


domingo, 27 de agosto de 2017

AGRADABLEMENTE INALCANZABLE


El corazón le empezó a latir rápidamente - No ha cambiado nada- pensó- Sigue igual, igual que siempre. Igual que le recordaba- siguió reflexionando. 

Tal vez, podría pararle, pero se sentía cómoda mirándolo desde allí, disfrutando de sus ademanes. Contemplándolo como quien observa a alguien sabiendo que no es consciente de que está siendo observado. 

Entonces lo comprendió: No, no era por timidez, tampoco por egoísmo. Comprendió que esa gran admiración le había llevado a idealizarlo y entendió que nunca tuvo el coraje de acercarse a hablarle a pesar de lo mucho que le gustaba. El corazón empezó a latirle fortísimamente, cuando vio que aquella persona, poco a poco, se convertía en un punto que desaparecía en el horizonte. Desde la distancia, le pareció agradablemente inalcanzable. 


domingo, 23 de julio de 2017

Literatura


La literatura es una forma de soñar y ser soñado. Todos somos protagonistas de nuestra propia novela, personajes primarios y secundarios en la de otros, en otras muchas novelas ni si quiera apareceremos… 
La figura del escritor es como la lámina escheriana en la que la mano dibuja a otra que a su vez la está dibujando.
El lector tampoco está exento, ya que cuando toma un libro y, se mete en su lectura, pasa a formar parte de ese mundo como un ente propio. 
Personajes, escritores y lectores: soñadores y soñados, límites que parecen difuminarse.

La literatura es sueño.


viernes, 30 de junio de 2017

Tiburón


Llega el verano, ponen y reponen la peli de “Tiburón” en la tele. Los miedos más ancestrales afloran y nos metemos en la playa con esos temores infundados como si un tiburón se hubiese comido alguna vez a alguien entero en el Mediterráneo…y hubiera vivido para contarlo. 
Los tiburones son más de picotear, de comer por fascículos…ahora me como un cuarto de muslo, un pincho de pierna, un trozo de brazo y topar con el bañador o bikini tiene que ser un asco. 

El ser humano es el ser más asquerosamente incomestible e intragable que existe.

¡Más miedo nos tienen los escualos a nosotros que nosotros a ellos! 

lunes, 12 de junio de 2017

Dime cómo narras y te diré cómo eres

Una gran amiga siempre dice que cuando hay dos personas reunidas, hay tres verdades sobre la mesa: la de una de las personas, la de la otra y la verdad. 
Cada persona la observa desde una visión subjetiva. Así, por tanto, la verdad sería como un prisma de diferentes caras, con diferentes perspectivas…Algunas visiones más desinteresadas que otras, pero nunca hay que olvidar que todos tenemos una perspectiva propia, una porción de verdad… 

Sin embargo, la mentira se sirve del engaño, de la imaginación y de la creación, teniendo en común con la verdad que ambas tienen que partir desde un punto de vista. El cómo se cuenta las verdades y las mentiras nos dice mucho acerca de la persona que nos la relata.

lunes, 29 de mayo de 2017

Poesía con títulos de libros



"A mi este siglo se me está haciendo largo, 
Atreverse a vivir
El viaje a ninguna parte,
El desorden de tu nombre,
Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo: 
¡Maldito karma!"

lunes, 15 de mayo de 2017

FALSA SENSACIÓN DE SEGURIDAD


Soy sonámbula, de esas personas que se levantan dormidas y deambulan por su dormitorio pegándose con las paredes en su afán de encontrar el pomo para llegar al cuarto de baño…y no me meo de milagro porque algún alma caritativa me abre la puerta después de partirse de la risa. 
Lo lógico sería dormir con la puerta abierta- pensaréis- pero no, yo no puedo quedarme dormida si la puerta está abierta. Llámalo manía, llámalo como quieras, pero siento una especie de falsa sensación de seguridad si la puerta permanece cerrada mientras duermo. Es como si nada, ni nadie pudiera atacarme mientras duermo, si la puerta está cerrada. Como si el agresor fuera a llamar en plan:

Agresor:  Toc, toc
Yo: ¿Quién es?
Agresor: Soy yo 
Yo: ¿Qué vienes a buscar? 
Agresor: A ti 
Yo: Ya es tarde 
Agresor: ¿Por qué? 
Yo: Porque ahora soy yo la que quiere estar sin ti 

Evidentemente, todos sabemos que el psicópata se va, se olvida de tu nombre, tu cara, tu casa y pega la vuelta…Sí, sí, claro que se va, se va a por un hacha, una motosierra o una recortada. 
   
Esa falsa sensación de seguridad, ya comienza cuando somos pequeños y vemos una película de terror. Llega la hora de dormir y, aunque sea verano, con una calor de cincuenta y cinco grados…De repente, te metes bajo las sábanas como si un simple trozo de tela te fuera a salvar de un monstruo, un asesino en serie, alíen o de una posesión infernal…La posesión infernal llega cuando empiezas a sudar como un pollo y las sábanas hacen efecto invernadero creando un microclima propio del cual tienes que salir a la superficie para coger oxígeno cada media hora o cuarenta minutos. Conozco niños que han llegado a evaporarse.

En fin, esas falsas sensaciones de seguridad nos acompañan durante toda nuestra vida, son una manera de no querer salir de nuestra zona de confort por miedos o posibles futuras desavenencias…Después llega un día en el que te vuelves práctica porque te das cuenta que si dejas la puerta abierta siendo sonámbula encuentras mejor la salida para ir al baño.    


     

lunes, 20 de febrero de 2017

YOGURINES Y CARCAMALES

  • ¡Eres una yogurina! - me susurró gritándome al oído porque apenas nos escuchábamos con el ruido de la música.  
No sabía dónde se estaba metiendo - Jueguecitos…¿A mi? - pensé y sonreí- …¡O tú un carcamal! - le respondí. 

Él me devolvió la sonrisa - ¿resentida?…  
  • Para nada. Puede que sea más joven que tú - le dije recalcando la palabra “joven” - pero sé lo que quiero y lo que no. 
  • ¿Y qué quieres? - me preguntó. 

Entre el tanteo y el tonteo, hay una delgada linea en la que él se situaba intentando descubrir cuidadosamente mis intenciones, mientras sutilmente tonteaba conmigo. 
  • Una fanta de naranja - dije sarcásticamente. 
  • ¿Ves? ¿Qué tipo de bebida es esa? - dijo intentando pincharme.
  • Una para alguien que tiene que conducir de vuelta a casa- le respondí.
  • Por favor, póngame dos vodkas con naranja- le dijo al camarero- ¡te gustará!- se dirigió hacia mí. 
  • Por favor, zumo de naranja sin vodka. ¡Gracias! - le referí al camarero. Le miré fijamente y le comenté: ¿Sabes? No soporto a los hombres que escogen por mí, los veo prepotentes y dominantes.
  • Si me conocieras, sabrías que no soy ni lo uno, ni lo otro - me respondió.
  • …¿resentido?
  • Para nada. Puede que haya escogido tu bebida y que sea un par de años mayor - me dijo enfatizando la palabra “mayor” - pero sé respetar lo que una mujer quiere y lo que no - dijo mientras me acercaba la bebida que había traído el camarero.
  • ¡Touché! - pensé, mientras alzaba la copa- ¿Por qué brindamos?- le pregunté.
  • Por las carcamales como tú y los yogurines como yo. 



jueves, 16 de febrero de 2017

JAULA

Su salvaje negrura adormecida se diluye entre las sombras encerrada en un recinto de cristal. Pienso que, probablemente, naciera entre transparentes barrotes y nunca conoció más libertad que los límites de esa prisión.      

Qué triste verla danzar como de puntillas con los ojos fijos en la nada.
Una selva en la que nunca corrió, corre latente por su sangre. A veces, parece invocarla con sus rugidos.

Ni su piel es tan oscura como la cárcel en la que es exhibida.

Ni su fiereza se asemeja a la crueldad de los hombres que quebraron las alas de una libertad que intuye, pero que no conoce, ni conocerá jamás.


sábado, 28 de enero de 2017

Un japonés de otro planeta

Ayer saqué un pañuelo que compré durante mi estancia de Erasmus en Reino Unido. Un recuerdo sobrevino a mi mente: 

Me acordé de Mr. Smith y su clase de "Lengua Inglesa". Éramos gente de todas las nacionalidades, a cada cual más dispar. Un checo que se llamaba “Martinek” me había echado el ojo. Notaba su miraba y cuando yo lo miraba, él apartaba la suya. Sin embargo, me hacia gracia “Samuel”- ese era su nombre occidentalizado - un japonés muy guapo que parecía provenir de otro planeta por lo desubicado que se encontraba. 

"Samuel" siempre se sentaba solo. Un día se sentó junto a mi, creo que percibió que yo le gustaba a “Martinek" y quiso ponerle los dientes largos…

- Hey, where are you from?- me preguntó. Cuando le dije que era española, se sonrió y me prenguntó - How do you say “fever" in Spanish? (¿Cómo se dice “fever” en español?)

  • F-I-E-B-R-E - le respondí. 

Él soltó una carcajada, el checo resopló y Mr. Smith nos mandó a callar. Después Samuel comenzó a escribirme en japonés sobre la mesa y le contesté: Sorry, I don’t understand. (lo siento, no te entiendo). Comenzó a sonreírse nuevamente y continuó escribiéndome en japonés. Le escribí en español: "Estás muy bueno, juntos podríamos hacer algo realmente inolvidable". Sin entender nada de lo que había escrito, él me miró y me devolvió una amplia sonrisa, mientras Martinek se ponía cada vez más tenso.      
    
Cuando terminó la clase, el japonés se marchó sin decirme absolutamente nada y el checo se acercó para acompañarme, aunque yo no quería que se viniera conmigo. Al final, Martinek fue tan insistente y yo estaba tan enfadada con Samuel porque se había marchado sin decir nada que el checo me acompañó hasta casa.

Con el tiempo, me di cuenta de que el japonés le había echado un capote al checo para que lidiara conmigo. 

Aún me pregunto qué escribiría Samuel en la mesa. 





lunes, 16 de enero de 2017

Nadie te dirá que será difícil dejarlo todo atrás, pero que aún será mucho más duro mirar hacia un futuro inestable y que tan solo tendrás el presente. Nadie te comentará que habrá días que caminarás sobre una cuerda floja emocional sin las redes o el apoyo de tus mejores amigos o de la familia. 

Nadie, absolutamente nadie, te asesorara de que hay un punto en el que aún no serás del sitio al que has llegado y que dejarás de ser rápido del sitio del que te marchaste. 

Nadie te avisará del sentimiento horrorosamente áspero de dejar de pertenecer, pues la gente que dejaste atrás seguirán con sus vidas y la gente a la que acabas de conocer temerá hacerte un hueco en sus apretadas agendas y, ni digamos, en sus corazones. 

Nadie te lo contará, querid@ emigrante.