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Cajón DeSastre

“Cajon DeSastre” es un blog construido con retales de sueños e hilvanado con múltiples  ficciones en el cual los personajes, a veces consti...

sábado, 30 de enero de 2016

TÓCALO

XVII.

Lady, I will touch you with my mind.
Touch you and touch and touch
until you give
me suddenly a smile, shyly obscene
(Lady I will
touch you with my mind.) Touch
you, that is all,
lightly and you utterly will become
with infinite ease
the poem which i do not write.

E.E. Cummings



- Deseo acariciar a ese magnífico caballo- le dije- He intentado acercarme, pero sale huyendo…
- Todo lo que es perseguido, tiende a huir- me respondió-Sabes, tú solo piensas en lo que deseas, pero: ¿Te has parado a observar qué desea el animal?
- No- le conteste. Era curioso porque mientras más escapaba de mí, más sentía la necesidad de tocarlo.
Para acercarte, tienes que saber observar y escuchar las necesidades del otro antes que las tuyas propias- me dijo- Antes de acariciarlo con la mano, tienes que saber tocarlo con la mente. 
- ¿Tocarlo con la mente?- le pregunté un poco sorprendida. 
- Sí, crear un vinculo mental…- comentó y prosiguió diciéndome- A ver, dime qué puedes observar del caballo  con tan solo un vistazo.
- Es un ejemplar salvaje, libre, vigoroso, joven, brioso…
- Y ahora dime, qué puede necesitar que puedas ofrecerle tú- me cuestionó. 
Me quede unos instantes reflexionando…Hacía calor y allí donde nos encontrábamos no había precisamente abundancia de agua…- Un abrevadero- le dije.     
- Es muy buena idea, pero un abrevadero saciaría sus ganas de beber sin crear un vínculo personal contigo. ¿Piensa? Tienes que crearle una necesidad de cercanía contigo…¿Qué tal una cubeta de agua?- Me dijo el anciano. 
- Es una gran idea- exclamé.
- Entonces él me dijo: Pero no olvides que todo lo que es perseguido tiende a huir. De nada sirven mil cubetas de agua, si el animal no quiere ser tocado. Para acariciar, tienes que conseguir que desee ser acariciado.   

Pasaron muchos días, le lleve muchas cubetas de agua, mientras yo me retiraba para que el animal saciara su sed. El caballo se bebía el agua, pero con cualquier intento de acercamiento salía aspaventado. 
Un día mosqueada, le lleve la cubeta vacía. El animal tuvo una reacción extraña. Empezó a hacer cabriolas en un tono encorajinado y exigente. De repente, una idea surgió de mi mente, recordando lo que me había dicho el anciano “Tienes que conseguir que desee ser acariciado”… No debía ser yo quien me acercará, sino él quien propiciara el acercamiento y, para ello, tenía que usar el único vínculo que nos unía: la cubeta de agua. 

Así decidí darle de beber todos los días, tomando una posición fija e ir arrimando la cubeta cada día un poco más cerca de mí. Y así, cada día fui descubriendo un poco más del animal.  

Al cabo de las semanas, el caballo bebía al lado mío y el deseo de tocarlo se había convertido en admiración y conocimiento. 


Un día sin más, el animal se acercó a mí cuando estaba llenando la cubeta con la manguera y comenzó a beber de ésta. Yo estaba eufórica porque el caballo había pegado su lomo a mi cuerpo y podía sentir su vibrante corazón palpitar acariciándome.

domingo, 17 de enero de 2016

Granada, tierra soñada

Este fin de semana, hemos estado en Granada: Grandiosa y bella ciudad andaluza. Comenzamos el recorrido desde el "Mirador de San Nicolás", bajando por la "Carrera del Darro" y el "Paseo de los Tristes". El barrio del Albaicin tiene peculiar encanto, está lleno de callejuelas estrechas, con sus subidas y bajadas. Quería compartir en el blog, con vosotros, unas fotos que tomé de nuestro viaje. ¡Espero que las disfrutéis!