DINOSAURIO DE PAPEL

Se ha asentado en mi corazón un pequeño dinosaurio de papel al que alimento con minúsculas porciones. 

A veces lo siento palpitante, vivo y existente.
Otras, distante, pasivo, casi latente.

Hay un dinosaurio en mi pecho que me despierta de noche en mitad de mi lecho.

A veces tan pequeño que es enorme, otras tan grande que parece deforme. 


Extinto y marginado, mi prehistórico saurio imaginado. 

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