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Cajón DeSastre

“Cajon DeSastre” es un blog construido con retales de sueños e hilvanado con múltiples  ficciones en el cual los personajes, a veces consti...

lunes, 13 de julio de 2015

¡A PUNTO DE SUTURARME!

  • Cariño, tú eres muy valiente- me dijo, mientras yo le sonreía con los labios más tensos que cuerdas de violín y prosiguió- Además si te paras a escuchar, compruebas que no se oye ni un solo alarido…¿No crees que la gente gritaría si le doliera?- Volví a sonreír tensamente, mientras pensaba que tal vez los alaridos vinieran luego en la intimidad de sus casas…
Se abrió la cortinilla y salió una sanitaria vestida de verde la cual me llamó por mi nombre y me invitó a pasar a una especie de corredor el cual tenía varias salas de intervenciones separadas por sus respectivas cortinillas. Desplegó una de las cortinillas y, ante mi, se abrió una sala llena de personas vestidas de verde y una camilla bastante alta con tres escalones para incorporarse a ella. 
  • Cuéntame: ¿qué te pasa? ¿Por qué estás aquí?- dijo quien parecía ser la cirujana. 
  • Le enseñé mi bulto del codo. 
  • Mmmmmmmm, esto no parece ni eczema, ni callo, ni rozadura, ni tampoco verruga, ni cúmulo de grasa venido a menos…parece una mancha en la piel. Dame los papeles del especialista. 
  • Abrí mi bolso, los tomé y se los dí.
  • Creo que el dermatólogo no lleva razón en el diagnostico…- dijo llamando a sus otras compañeras. 
  • Esta mancha con una simple crema se soluciona porque el bisturí eléctrico no lo veo aconsejable…-dijo una de ellas
  • A lo que otra añadió: ¿Y si se lo sajamos con el bisturí y le damos unos cuantos puntos?
  • A mí me parece que una crema es mejor que sajarselo, siempre hay tiempo para la cirugía
La cirujana se giró y me vio pálida: ¿Tú que opinas?- me preguntó.
  • Estoy totalmente de acuerdo con la opción de la crema.
  • ¡Estupendo! ¡Te lo vamos a sajar!- exclamó y prosiguió: 
  • ¡Tiéndete en la camilla!- Cogió una gasa y me rodeo el codo para no mancharme la ropa, tres luces cegadoras me daban en los ojos. La cirujana me marcó con un rotulador el codo y se fue directamente a ponerme tres buenas inyecciones de anestesia local…- Pásame el bisturí. 

En ese momento, mi mente empezó a pensar en las cortinillas: ¿Quién demonios pone un trozo de tela para separar una sala de espera de una sala quirúrgica en la que hay bisturís? ¡Una cortinilla! ¡Eso no es serio! Es como los separadores de colores y de plástico que se ponen en las carpetas para separar una asignatura de otra y que terminan rompiéndose a lo largo del año escolar…Separar, separan; pero como te descuides acaban los ejercicios de inglés en medio de los de biología. ¡Un verdadero desastre!

Noté como si rajaran tela; con una excepción, no era tela, era parte de mi codo que se lo llevaba el bisturí y me lo extraían con unas pinzas. Noté como la sangre me llegaba hasta el sobaco…Recordé la sandía que me había tomado la noche anterior…Cómo corría su jugo por mi muñeca hasta llegar al codo. ¡Qué fresca y buena está la sandía en verano! Entonces sentí una cuerda tensa tirándome del codo- Ya me deben estar dando los puntos…Pues, después de todo, no fue para tanto…-pensé.


  • ¿Ves?- dijo mi chico- Eres una valiente…- Le sonreí relajadamente y le dije: 
  • Vamos a un punto de información, tenemos que canjear los puntos que me han dado por un juego de toallas y un edredón nórdico. 

1 comentario:

  1. ¿Einch? Lo de los puntos me ha dejado absolutamente desubicado... interesante.

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