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Cajón DeSastre

“Cajon DeSastre” es un blog construido con retales de sueños e hilvanado con múltiples  ficciones en el cual los personajes, a veces consti...

viernes, 31 de octubre de 2014

¡ASÓMATE!

  •  Necesito un torerita de color gris.- dijo.
  • ¿Qué es una torerita?- preguntó.  
  • Una rebeca o chaqueta muy corta….
  • ¿Una rebeca corta? ¡¿Eso es contradictorio?!  
Hubo un silencio. Luego continuó - ¡Voy contigo! ¿Cuándo vas?

En ese momento no se dio cuenta, pero posteriormente reflexionó en casa:
¿Qué hombre se apunta a ir de tiendas? Seamos sinceros, la mayoría de varones aborrecen ir a comprar ropa con una chica. 
Le gustaba y él se sentía atraído por ella, pues cualquier excusa le era buena para estar a su lado.

  • ¿Qué te parece ésta?- dijo enseñándole una torerita gris preciosa que había encontrado en una tienda pequeña.
  • ¡Ummmmm! Mejor no te doy mi opinión- dijo con cara de que poco o nada le había gustado. 
  • Si no la ves puesta, tiene poca gracia- le dijo guiñándole un ojo- Acompáñame al probador.       

En el probador, se puso la torerita sobre una camisa que le iba a juego y aquella rebeca se le quedaba apretada, ciñéndose bien a su busto y resaltándolo. Entonces antes de abrir la cortina del probador, una idea se cruzó por su cabeza. Se quitó la torerita, se quitó la camisa, miró al espejo su sujetador oscuro y sus pantalones negros resaltaban sus pechos, su vientre y abdomen blancos y volvió a vestirse, esta vez tan solo la torerita, sin nada debajo más que el sujetador:

  • ¡Asómate!…¿A ver qué te parece?- Le dijo.  
  
Se le pusieron los ojos como platos, cuando asomó la cabeza, la miró y volvió a correr la cortinilla a toda velocidad- ¡Te has olvidado la camisa!- dijo desde fuera.

¡Uf! ¡Menudo despiste!-dijo sonriéndose- Me visto y te vuelvo a llamar- Evidentemente, no tenía intención de vestirse. Así que esperó cinco minutos y lo volvió a llamar. 

  • ¡Asómate!…¿A ver qué te parece?

Cuando se asomó, se quedó de piedra. Esta vez no cerró la cortinilla, ella se dio una vuelta, luciéndose un poco y él la seguía atento con la mirada. 
  • ¿Qué te parece?- Le preguntó. 
  • ¡Uffffffffff! ¡Ufffffffff! ¡Ufffffffffff! Te queda muy bien. 

Entonces ella se abrazó de su cuello, lo metió en el probador...

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