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Cajón DeSastre

“Cajon DeSastre” es un blog construido con retales de sueños e hilvanado con múltiples  ficciones en el cual los personajes, a veces consti...

miércoles, 17 de diciembre de 2014


Desde "Cajón DeSastre", servidora os desea que paséis unas felices fiestas, tengáis un buen año 2015 y, sobre todo, estéis muy, muy, muy sanos para poder disfrutar de lo que la vida os depare...

¡¡¡ UN BESAZO !!!  

lunes, 15 de diciembre de 2014

La lotería

No solía comprar lotería. La primera vez que compró fue porque soñó que le tocaba, soñó un número concreto, el 28045. 
Al principio, le pareció ridículo dejarse llevar por lo soñado. Después pensó que trabajaba al lado de una tienda de apuestas del estado y, si tocaba, se iba a estar arrepintiendo de no haberla comprado. Ella era una persona de esas que prefieren arrepentirse de lo que ha hecho que no de lo que ha dejado de hacer, así que compró y le tocó…
Sí, sí, le tocaron trescientos euros. 

La primera vez que le conoció, ella hablaba con una amiga de esta anécdota. A él se le quedó grabada ella y aquella conversación. 
Cosas de la vida, el camino de él se cruzó con el de ella. 
Ella no solía comprar lotería, pero él tenía el pálpito de que le tocaría. Él la convenció de que compraran un décimo a medias. Ella escogió el número, el 73721.

Aquella tarde con el décimo en la mano, se fueron a una cafetería en la que se pusieron a hablar sobre cómo gastarían el dinero: Comprarían una casa, un coche y montarían una pequeña empresa…Pero, ante todo, se irían de viaje.

Se dieron cuenta de que eran tan felices haciendo planes juntos, que se le olvidó el décimo encima de la mesa.


Aquel décimo nunca lo recobraron, ni si quiera supieron si estaba premiado, pero, a ellos, ya le había tocado la lotería. 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

#MICROCUENTO-GRAFFITI

Hace unos día tomé esta foto de un graffiti de mi ciudad al cual le he escrito un microcuento, espero que os guste.



Había escrito cien veces “te quiero” y cada “te quiero” tenía una grafía diferente, 
pese a haber escrito la carta a máquina.



miércoles, 12 de noviembre de 2014

Acurrucándote

Hablabas y hablabas sin parar, casi sin darte cuenta de lo que contabas. Tus palabras se escurrían entre tus labios y tu sonrisa se colaba reflejándose, de vez en cuando, en la conversación. Me hubiera gustado guardarte en una cajita para llevarte conmigo siempre. Por eso, te albergo en mi corazón en el cual ocupas un espacio muy grande. Y aunque no lo sepas, cada noche te meto en mi cama acurrucándote entre mis pensamientos para soñar contigo, aunque amanezca sin tí.


viernes, 31 de octubre de 2014

¡ASÓMATE!

  •  Necesito un torerita de color gris.- dijo.
  • ¿Qué es una torerita?- preguntó.  
  • Una rebeca o chaqueta muy corta….
  • ¿Una rebeca corta? ¡¿Eso es contradictorio?!  
Hubo un silencio. Luego continuó - ¡Voy contigo! ¿Cuándo vas?

En ese momento no se dio cuenta, pero posteriormente reflexionó en casa:
¿Qué hombre se apunta a ir de tiendas? Seamos sinceros, la mayoría de varones aborrecen ir a comprar ropa con una chica. 
Le gustaba y él se sentía atraído por ella, pues cualquier excusa le era buena para estar a su lado.

  • ¿Qué te parece ésta?- dijo enseñándole una torerita gris preciosa que había encontrado en una tienda pequeña.
  • ¡Ummmmm! Mejor no te doy mi opinión- dijo con cara de que poco o nada le había gustado. 
  • Si no la ves puesta, tiene poca gracia- le dijo guiñándole un ojo- Acompáñame al probador.       

En el probador, se puso la torerita sobre una camisa que le iba a juego y aquella rebeca se le quedaba apretada, ciñéndose bien a su busto y resaltándolo. Entonces antes de abrir la cortina del probador, una idea se cruzó por su cabeza. Se quitó la torerita, se quitó la camisa, miró al espejo su sujetador oscuro y sus pantalones negros resaltaban sus pechos, su vientre y abdomen blancos y volvió a vestirse, esta vez tan solo la torerita, sin nada debajo más que el sujetador:

  • ¡Asómate!…¿A ver qué te parece?- Le dijo.  
  
Se le pusieron los ojos como platos, cuando asomó la cabeza, la miró y volvió a correr la cortinilla a toda velocidad- ¡Te has olvidado la camisa!- dijo desde fuera.

¡Uf! ¡Menudo despiste!-dijo sonriéndose- Me visto y te vuelvo a llamar- Evidentemente, no tenía intención de vestirse. Así que esperó cinco minutos y lo volvió a llamar. 

  • ¡Asómate!…¿A ver qué te parece?

Cuando se asomó, se quedó de piedra. Esta vez no cerró la cortinilla, ella se dio una vuelta, luciéndose un poco y él la seguía atento con la mirada. 
  • ¿Qué te parece?- Le preguntó. 
  • ¡Uffffffffff! ¡Ufffffffff! ¡Ufffffffffff! Te queda muy bien. 

Entonces ella se abrazó de su cuello, lo metió en el probador...

viernes, 17 de octubre de 2014

SÍMBOLOS AMOROSOS...

(El amor es la llave maestra que abre las puertas de la felicidad)

Traía una pequeña cajita, muy bien envuelta. Por un momento, casi me da un vuelco el corazón pensando que se iba a declarar, pero, al notar el peso de la caja, expulsé el aire de mis pulmones con cierto alivio.
  • ¿A qué esperas?  ¡A-bre-la!- exclamó. 
  • No tenías que molestarte- le dije con una sonrisa de oreja a oreja, pues a nadie le amarga un regalo. Tomé la caja y la desenvolví cuidadosamente, quitándole el lazo y el papel (El cual siempre guardo de manera ahorrativa para otra futura ocasión…¿Qué le voy a hacer? ¡Soy de ese tipo de personas!. Probablemente, herencia de madre). Allí estaba frente a una caja que pesaba bastante para ser así de pequeña. Por mi mente, pasaron algunos regalos que podía contener aquella cajita: Unas joyas, un reloj, un móvil de última generación…
  • ¡Es para hoy!- Dijo irónicamente.
  • Ya voy, ya voy…-dije mientras abría la caja:
  • ¡¿UN CANDADO?! - Grite estupefacta observando el candado con su llave.
Mi chico me explico que era “romántico” escribir nuestros nombres en el candado, anclarlo en un puente y tirar la llave en el río.  
  • ¿Por qué?- pregunté. 
  • ¿Por qué?…¿qué?- respondió él sin saber qué parte de su explicación no había entendido. 
  • ¿Por qué te parece romántico anclar un candado con nuestros nombres a un puente?
  • Porque el candado es símbolo de amor, de que siempre vamos a estar unidos. 
  • ¡Ajam!- exclame dubitativa manteniéndome callada y pensativa.
  • ¿En qué piensas?
  • Sabes, creo que el candado al igual que las cadenas no son un buen símbolo de amor…Me recuerda a la esclavitud, a la falta de libertad. 
  • ¡Tengo una idea!- exclamó. 
Caminamos hacia una ferretería.
  • Espérame aquí- dijo en la puerta. 
Cuando salió, depositó dos llaves en mi mano.

  • ¿Ves?- aquí tienes las dos llaves del candado que son iguales y ambas lo abren. Tú firmarás una y yo firmaré la otra, ambas nos las intercambiaremos. 
  • ¿Y que haremos con el candado?- pregunté con expectación.
  • El candado lo tiraremos al río. La llave será solo un recuerdo y símbolo de que un día nos desprendimos de los amores insanos y esclavos.    



sábado, 11 de octubre de 2014

LAS LLAVES

Las llaves que tantas puertas nos abren; de repente, un día se vuelven rebeldes porque el mundo las hizo así y comienzan a desobedecer…

Un día llegas cansada del trabajo, buscas las llaves en el bolso y no están.
¿Qué es lo que una chica hace en esos casos? 
Le da un buen meneo al bolso hasta que reconoce el chillido asustadizo de las llaves en algún lugar.  
Comienza a sacar cosas como una loca en su búsqueda  mientras ellas permanecen escondidas.Extrae todas las cosas y sigue sin encontrarlas…Palpa el interior del bolso y , de repente, descubre un pequeño agujero por el cual las llaves han tramado un plan de escape por el interior del bolso al más puro estilo “La fuga de Alcatraz”.  Mete los dedos para ir a por ellas, pero el orificio es demasiado pequeño y no deja movilidad. Así que comienza la estrategia de reconducir las llaves hacia la salida en la cual se le hace una llave al bolso al más puro estilo maniobra de Heimlich…Después de un cuarto de hora de intensa lucha, el bolso siente arcadas y escupe las llaves.

Por eso, en ocasiones, nosotros nos olvidamos de las llaves. Estamos en casa, salimos un momento para despedir a alguien y se nos cierra la puerta…

¿Dónde está las llaves matarile rile, rile? 
¿Dónde está las llaves matarile, rile, ro? 
En el fondo de casa, matarile rile ro…
¿Quien irá a buscarlas matarile, rile, rile?     
Un cerrajero, matarile rile ro, chipón

Y el cerrajero nos cuesta una pasta. 
¿Por qué? 

Porque las llaves son valiosas y todo lo que es valioso está guardado bajo llave, hay llaves que deberían estar guardadas bajo llave.

¡Ya ves! ¡Así son las llaves!

sábado, 13 de septiembre de 2014

EL CAFÉ DE MI FACULTAD


Siempre me gustó el café de mi facultad. De vez en cuando, paso por allí para evocar viejos tiempos: ¡Entonces te vi!.   

Ambos nos reconocimos, pero nos cruzamos como se cruzan dos desconocidos, pasando el uno del otro. 
Entonces recordé, diez años antes, aquella bonita carta de amor que me escribiste, pensé en que todo sentimiento se había esfumado de tu corazón y, aunque ya no nos saludábamos, me alegré de verte.

Compré el café, me senté en un banco fuera de la cafetería, cuando levanté la vista, te vi a lo lejos observándome.

Tal vez, también se alegra de verme- Pensé mientras sorbía mi café- Puede que la facultad y nosotros hayamos cambiado, pero el café de la facultad que es el más malo sobre la faz de la tierra y resucitaría a un muerto, ese horroroso elixir siempre seguirá siendo el mismo.

domingo, 7 de septiembre de 2014

EL HOMBRE IMAGINARIO (NICANOR PARRA)


El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios

penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes tardes imaginarias

sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias

vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria

sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

TONTEANDO

  • No me vas a dar dos besos…
  • También me los podrías dar tu a mí- dijo él con media sonrisilla. 
  • ¡Qué chulo eres!- exclamó ella.
  • Venga, si te mueres de ganas de besarme…- Dijo poniendo la mejilla. 
Ella le pega un manotazo- ¿Te vale con eso?. 
  • Oye, eso me ha hecho mucho daño…Me lo vas a tener que recompensar. ¿Ves? ¿Ves lo que consigues? Anda que no te gusta nada que te suplique- dijo en tono de pena y volvió a poner la mejilla.
  • Bueno, te voy a dar un beso porque si no no me vas a dejar tranquila. Que si no…

Se acerca para besarlo y él gira la cara ofreciéndole los labios. Se dan un pico en consecuencia.

  • ¿Ves? En cuanto me descuido, te lanzas a mi boca - dice guiñándole un ojo. 
  • Eso es lo que tú más quisieras…- responde ofuscada ella. 
  • Yo solo digo que si te enfadas será por algo…
  • Me enfado porque eres “tonto de remate”- dice cabreándose aún más. 
  • ¿”Tonto de remate”? ¿Por qué?- pregunta él lleno de curiosidad por saber la respuesta. 
  • Vamos a ver…¿Para qué tantos tonteos? ¿Para qué tanto pincharme? Eres muy tonto- reitera ella totalmente enfadada. 
  • Está bien, siento el pico que te he robado- dice acercándose a ella, mientras la toma por la espalda y la besa apasionadamente…- pero por este beso si que no me disculparé. 

  • ¿Ahora te piensas quedar callada?- Pregunta él mirándola a los ojos.
Ella se queda en silencio y tras un rato contesta:
Eres muy tonto, pero besas deliciosamente bien.  



martes, 19 de agosto de 2014

ES RECONOCERSE (Palíndromo)



La ruta natural
es reconocerse
¿Somos o no somos?
Ágil liga,
Agotada toga,
Anudada duna,
Ároma a mora.



Un palíndromo (del griego palin dromein, volver a ir hacia atrás) es una palabra, número o frase que se lee igual hacia adelante que hacia atrás.

viernes, 15 de agosto de 2014

RISAS EMPAÑADAS

Esta semana ha muerto Robin Williams, me atravesó un escalofrío al recibir la noticia. 
Después, descubrí que había sido suicidio y me dio un vuelco el corazón.
Posteriormente, me enteré del motivo: una severa depresión…Se me estremeció el alma.

Este suceso me recordó un cuento que leí hace mucho tiempo el cual quería compartir con vosotros:

“Un hombre sumido en la más profunda desesperación se presenta en la consulta de un médico famoso. Rápidamente, en monólogos entrecortados por paréntesis de terco silencio, el hombre cuenta que una melancolía extraña le corroe el corazón. Todo es hastío en su vida y sinsentido. Apenas puede dormir, las noches se las pasa en vela, como si durmiese entre alfileres. Mientras pasea por la calle las manos de su alma buscan, inútilmente, asideros en la realidad. La idea del suicidio le ronda de continuo y, aunque valor no le falta, aún no ha dado el paso porque algo oculto, que no se explica, le empuja a la inacción. El hombre busca una medicina, una droga que lo saque del abismo. Está completamente desesperado.

El médico le escucha pacientemente. Por su relato, y por el hecho de haber sido admitido en su consulta, tan cara, se da cuenta de que su paciente es un hombre rico. Arriesga:
-Tal vez le convenga hacer un crucero por las Islas Griegas, o un viaje por Italia. Tómese su tiempo, viva, descubra los placeres esenciales. No conozco a nadie que tras viajar por Italia haya querido pegarse un tiro.
El paciente suspira y contesta:
-De allí vengo, precisamente, y mi viaje no ha sido corto. Todas las ciudades italianas he visto, de norte a sur, y mis manos se han quedado manchadas por el oro de la melancolía.
-¿Y el amor? -interpuso el médico-: ya sé que es difícil tenerlo, pero son posibles los amoríos. ¿Ha cultivado usted las citas clandestinas?
-Tengo esposa e hijos, que me aman -dijo el paciente.
La conversación se prolongó varias horas. La depresión del paciente era evidente, pero en 1820 todavía no se entendía aún el concepto de depresión. Las descripciones de su estado de ánimo eran muy precisas y aterradoras:
-Todas las noches los perros del sueño me ladran despertándome; todas las noches, cada vez que me levanto para tranquilizarme me miro en el espejo para ver que sigo siendo yo. Pero sólo veo sobre mi rostro una máscara imperfecta con mi rostro y tras ella el rostro real de un enemigo que me quiere matar. Le pido que sea piadoso y que no se demore más, que me mate extinguiendo mi dolor, pero mi enemigo se burla de mí y me dice que si me matase se mataría a él privándose de su mayor placer: torturarme.
El paciente era un hombre culto, el médico un hombre que confiaba en el sentido común. Una simpatía instantánea nació entre ellos, consolándose ambos en el confort de un instante que tenía las esquinas muelles de la confidencia desahogada. El médico se levantó de su silla, se sirvió un coñac y ofreció una copa a su paciente. Dijo:
-Hay algo que sin duda le puede ayudar. Esta tarde actúa en Nueva York David Garlick, un actor inglés de fama mundial, un clown increíblemente bueno. Sus observaciones ponen el mundo al revés y se cuenta que todo su público sale de su función con una sonrisa en la boca y con la convicción de que el mundo está bien hecho. Yo mismo me he comprado una entrada y allí estaré. Anímese, vaya y cambie de aires. Garlick, sin duda, le sentará bien.
Una sombra de inquietud y agobio brilló en los ojos del paciente.
-Doctor, yo soy Garlick, dijo tartamudeando, y se echó a llorar”.



Fuente del cuento:  http://www.elcomercio.es/20091122/cultura/historia-payaso-triste-20091122.html



sábado, 2 de agosto de 2014

LUNA

"Solo la Luna
conoce los confines
del horizonte” 
(Haiku propio)


Luna eres carismática, atractiva y bella.
Lo atractivo tiene que ver con lo deseado, la belleza se acerca más a la admiración y el carisma a la fascinación…
¿A cuántos enamorastes?

Luna tienes tantas caras que, a veces; te das el privilegio de no mostrar ninguna. 
¿A cuántos volviste locos?

Luna eres única. 
De todos y de nadie. 

lunes, 14 de julio de 2014

"La oveja negra" de Ítalo Calvino

"Érase un país donde todos eran ladrones. Por la noche cada uno de los habitantes salía con una ganzúa y una linterna sorda, para ir a saquear la casa de un vecino. Al regresar, al alba, cargado, encontraba su casa desvalijada.


Y todos vivían en concordia y sin daño, porque uno robaba al otro y éste a otro y así sucesivamente, hasta llegar al último que robaba al primero. En aquel país el comercio sólo se practicaba en forma de embrollo, tanto por parte del que vendía como del que compraba. El gobierno era una asociación creada en perjuicio de los súbditos, y por su lado los súbditos sólo pensaban en defraudar al gobierno. La vida transcurría sin tropiezos, y no había ni ricos ni pobres.
Pero he aquí que, no se sabe cómo, apareció en el país un hombre honrado. Por la noche, en lugar de salir con la bolsa y la linterna, se quedaba en casa fumando y leyendo novelas.
Llegaban los ladrones, veían la luz encendida y no subían.
Esto duró un tiempo; después hubo que darle a entender que si él quería vivir sin hacer nada, no era una buena razón para no dejar hacer a los demás. Cada noche que pasaba en casa era una familia que no comía al día siguiente.

Frente a estas razones el hombre honrado no podía oponerse. También él empezó a salir por la noche para regresar al alba, pero no iba a robar. Era honrado, no había nada que hacer. Iba hasta el puente y se quedaba mirando pasar el agua. Volvía a casa y la encontraba saqueada.
En menos de una semana el hombre honrado se encontró sin un céntimo, sin tener qué comer, con la casa vacía. Pero hasta ahí no había nada que decir, porque era culpa suya; lo malo era que de ese modo suyo de proceder nacía un gran desorden porque él se dejaba robar todo y entre tanto no robar a nadie; de modo que había siempre alguien que al regresar al alba encontraba su casa intacta: la casa que él hundiera debido desvalijar. El hecho es que al cabo de un tiempo los que no eran robados llegaron a ser más ricos que los otros y no quisieron seguir robando. Y por otro lado, los que iban a robar a la casa del hombre honrado la encontraban siempre vacía, de modo que se volvían pobres.

Entre tanto los que se habían vuelto ricos se acostumbraron a ir también al puente por la noche, a ver correr el agua. Esto aumentó la confusión, porque hubo muchos otros que se hicieron ricos y muchos otros que se volvieron pobres.
Pero los ricos vieron que yendo de noche al puente, al cabo de un tiempo se volverían pobres. Y pensaron: "Paguemos a los pobres para que vayan a robar por nuestra cuenta ". Se firmaron contratos, se establecieron los salarios, los porcentajes: naturalmente siempre eran ladrones y trataban de engañarse unos a otros. Pero como suele suceder, los ricos se hacían cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.
Había ricos tan ricos que ya no tenían necesidad de robar o de hacer robar para seguir siendo ricos. Pero si dejaban de robar se volvían pobres porque los pobres les robaban. Entonces pagaron a los más pobres de los pobres para defender de los otros pobres sus propias casas, y así fue como instituyeron la policía y construyeron las cárceles.
De esa manera, pocos años después del advenimiento del hombre honrado, ya no se hablaba de robar o de ser robados sino sólo de ricos o de pobres; y sin embargo todos seguían siendo ladrones.
Honrado sólo había aquel fulano, y no tardó en morirse de hambre"

Cuento de "Italo Calvino" publicado en su libro "La gran bonanza de las Antillas"

jueves, 3 de julio de 2014

Sinsonte (Soneto)


Quiero cantar mi alegría, te lo digo
para que tú me ames y me sonrías
en una noche de risas tardías ,
con deseo, con un beso, contigo.  

Qué la Luna sea nuestro testigo
Y cómplice de nuestras fechorías,
 Noches  de bohemia, sin compañías
En la que disfrutaremos, amigo.  

Que cuando el Sol brille en el horizonte,
La amargura, la pena y la tristeza
 Sean del alma solo polizones.

Que lo que lloras, vuele cuan sinsonte
Que lo que rías, sea tu fortaleza…
Que nuestro amor no entienda de razones.    

domingo, 15 de junio de 2014

LA ESPERA Y LO INESPERADO

La espera es previsible, uno sabe a lo que se atiene, lo que se espera está predeterminado y previsto. 

Sin embargo, lo inesperado es donde se producen los cambios más singulares y significativos. Muchas veces lo inesperado irrumpe en la vida y la condiciona más que lo que estaba siendo esperando. En este documental de Redes podemos ver “Las reacciones ante lo inesperado”

 

domingo, 8 de junio de 2014

COME, LEE, AMA


Todas las mañana se sentaba en la cafetería de la calle “Sant Bernard”, esperando que él llegará. Había días buenos, regulares y malos:  Los buenos eran aquellos en el que él acudía a desayunar y lo podía observar, mientras leía un libro el cual ella apuntaba para después leer en casa. Sintiendo con este gesto que tenían cosas en común, cosas que compartía con él en secreto. Después estaban los día regulares, esos días en que el no iba a desayunar y ella se quedaba esperando hasta el mediodía. Y, por último, los días malos que era aquellos en los que él se tiraba varios días sin ir, entonces su corazón se turbaba ante la incertidumbre de no volver a verlo nunca más… ¡Gracias a Dios! Tarde o temprano, él siempre regresaba a por su café con leche y azúcar con un buen croissant.

Imagina sentir la soledad del otro golpeando lo más profundo de tu alma, una soledad que se convertía en un vacío que nada, ni nadie podía llenar.  Tal vez, ella podía tomar la iniciativa y acercarse…¿Pero qué decir que no resultara ridículo o embarazoso? Ella tampoco sabía si él tenía algún tipo de compromiso. Tampoco él se había fijado nunca en ella. Ella era una completa desconocida para él. El no ser correspondida y percibida le llenaba de un dolor que llenaba el vaso de su corazón gota a gota…

El tiempo pasaba, ella se vestía de las más diversas formas, cambiaba su color de pelo, leía los mismos libros en la cafetería con el fin de llamar su atención, pero él siempre estaba sumido en su café, su croissant y su libro.
La última gota que colmó su corazón fue cuando un día se levantó a pagar en la barra justo cuando él lo estaba haciendo y él no se giro para mirarla.
Desde aquel día, ella decidió no volver a ir más a aquella cafetería.
Sin embargo, no se atrevió a tirar ni uno de los libros que compartieron. Así que se fue a otra cafetería y empezó a leer de nuevo todos los libros, pero sin tener que estar prestando atención al chico. Así  descubrió fantásticas historias llenas de suspense, de amor, de drama, de terror…

Un día mientras leía un chico se sentó en la mesa de al lado, ella no lo percibió.

-          ¡Buenos días Señorita!  Me permite que le diga una cosa - dijo el muchacho sorprendido.
Al levantar la cabeza, sintió como su corazón le daba un vuelco: ¡ERA ÉL!
-          Dígame- dijo con voz temblorosa.
-          Ese es uno de mis libros favoritos- dijo con una amplia sonrisa- Me llamo Ernesto…
-          Yo soy Clara
.
Y, desde entonces, compartieron café, croissants y sus lecturas.

martes, 20 de mayo de 2014

UN DÍA MUY CALUROSO


Imagínate un día muy caluroso.  Hace tanta calor que estás sudando. Entonces llegas a un lago en el que hay un gran árbol y, desde el árbol, se ve un lago de aguas limpias y cristalinas. Ese paisaje goza de una completa soledad, nadie te mira. ¿Qué harías?
-          ¿Hay alguien que pueda verme?- pregunté.
-          Nadie, absolutamente nadie- respondió.

(Piense usted su respuesta y continúe leyendo).


-          Me desnudaría y me tiraría al lago, supongo- respondí.
Él se sonrió- ¡Qué impulsiva!- exclamó.
-          ¿Qué quieres que haga si estoy sudorosa y muerta de calor?
-          Eres muy infiel- afirmó riéndose a carcajadas.
-          ¿¡Cómo!?
-          En este juego se mide la impulsividad y la capacidad de reprimir los deseos más internos, dependiendo de cómo actúes con respecto al “lago” y al “árbol”. Si, por ejemplo, hubieras decidido sentarte en el árbol y contemplar el lago, sería indicativo de que eres racional y no te dejas llevar por los impulsos de meterte en un lago desconocido.
-          ¡Coño! Ya podía medir la valentía y la adaptación hacia lo desconocido- le dije- Pues para tu información soy tan fiel, tan fiel que mi perra me aborrece por cansina…-refunfuñe- Impulsiva…¿Yo?
-          Si, muy impulsiva-respondió.
-          ¡Qué no!- dije encabronándome.
-          Sí, sí…
Pues toma: ¡Y le planté un beso para callarlo!

martes, 13 de mayo de 2014

¿Ojos claros u ojos oscuros?



Era 1968, la profesora de primaria Jane Eliot quería dar una lección sobre los efectos de la discriminación a sus alumnos.  Así que dividió la clase en dos grupos: La gente de ojos oscuros y la gente de ojos claros. 

El primer día, Eliot dijo a sus alumnos que tenía que comunicarles una importante noticia:
-          Os he separado porque tengo que deciros que los niños que tienen los ojos claros son superiores y más inteligentes que los niños que tienen los ojos oscuros. Por lo tanto, los niños de ojos claros pueden repetir la comida e ir al recreo, mientras que los niños de ojos oscuros no podrán gozar de estos privilegios porque sois más torpes y menos inteligentes.

La profesora tomó varios pañuelos y se los ató a los niños de los ojos oscuros para diferenciarlos como el grupo discriminado. Esta separación pronto tendría sus consecuencias, ya que empezaron las peleas y discusiones entre ambos bandos, cuando por regla general los niños eran amigos y se llevaban bien.

Al día siguiente, la profesora les dijo a los niños que había cometido un inmenso error y que el grupo más inteligente y superior era el grupo de los niños de ojos oscuros. Invirtió el rol de los grupos, dió los privilegios al otro grupo y señaló con un pañuelo al grupo de los niños de ojos claros para que se concienciaran que eran inferiores. El resultado fue sorprenderte, los niños de ojos oscuros, que en la clase anterior habían disminuido su autoestima, mostraban una autoestima más alta y realizaban los ejercicios bastante más rápido de lo que lo habían hecho en la clase del día anterior.

Al acabar el día, la señorita Eliot se sentó en la mesa y les dijo a sus alumnos:
-          Esto era solo un ejercicio, ninguno de vosotros sois inferiores o superiores por tener los ojos claros o oscuros - Y les preguntó- ¿No os parece injusto haberos sentidos discriminados por el color de vuestros ojos?
Los niños meditaron. Cada grupo había adoptado perfectamente el rol de dominantes y subordinados con los correspondientes estados de ánimo de alegría y tristeza en cada uno de ellos.

La profesora les dejó una enseñanza muy importante sobre el racimo o discriminación a aquellos alumnos.