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Cajón DeSastre

“Cajon DeSastre” es un blog construido con retales de sueños e hilvanado con múltiples  ficciones en el cual los personajes, a veces consti...

sábado, 13 de julio de 2013

¡¡¡ Apocalipsis informativo !!!


En el 2006, en un estadio de su adolescencia, algunas personas se metieron por curiosidad y por primera vez en internet y empezaron a vivir una realidad virtual alternativa desde la cual localizaban las informaciones de interés básicas de “la realidad real” y ,en este primer contacto, percibieron por medio de la comparacion que, en la realidad real, muchas de las informaciones estaban adulteradas o manipuladas. ¿Por qué? Porque la información y el conociento son poder. Las informaciones estaban siendo usadas con diferentes fines de enriquecimiento, poder y control.
Estos pobres, sintiéndose marionetas esclavas de esas informaciones adulteradas de la realidad real, se obsesionaron y empezaron a reunir informaciones por medio de “la realidad virtual” y descubrieron un foro en el que se informaba que algunas de las centrales nucleares de la costa este de Estados Unidos estaban siendo desmantelandas porque, según los datos colgados en la red del instituto internacional de geología, se esperaba que un gran terremoto o maremoto, similar al de Fukushima, arrasara con San Francisco. Al informarse sobre las centrales, descubrieron que una central tarda en desmantelarse seis años de promedio y que la catástrofe estaba prevista dentro de un periodo más corto de tiempo a ese desmantelamiento.
¡¡¡ La Tierra estaba expuesta a un apocalipsis nuclear !!!
Aquellos pobres idiotas obsesionados con “refrescar informaciones” se dieron cuenta de que debían construir un bunker antes de que fuera demasiado tarde, pero estaban tranquilos porque sabían que tantas horas sin ver la luz solar los había adaptado psicológicamente para no volverse locos en su búnker.
Así cavaron y construyeron su propio búnker al cual se fueron a vivir antes de que llegará el apocalipsis nuclear…
Cien años después, cuando las familias compraban las casas, no era extraño encontrar los cadáveres de aquellos frikis en un búnker debajo del jardin. Evidentemente, el apocalipsis nunca llegaría a la Tierra porque todo había sido la obra de un trol cabrón que rondaba malversando las informaciones por los foros de internet.

martes, 9 de julio de 2013

EQUILIBRIO



- Noelia, mantente- Dijo la profesora de yoga susurrándole por la espalda.


Buscar el equilibrio perfecto no era fácil. Intentaba sostenerse sobre un pie colocando el otro en el lateral de la rodilla para formar un cuatro perfecto con las manos estiradas sobre la cabeza y unidas por las palmas de las manos como si estuviera rezando a alguna de las muchas deidades existentes, pero mantenerse no es tarea fácil. Sobre todo si el resto de los alumnos se mantienen erguidos como cines en un estanque de quietud y sosiego, mientras tú pareces un pato mareado meneándose al ritmo del baile del San Vito…

- Destrozo la armonía de la clase- pensó Noelia al verse vacilar en el espejo.
Desanimada, agotada y avergonzada, tomó su toalla y su botella de agua para salir de la clase de yoga

- Noelia, espérame a la salida, me gustaría hablar contigo cuando termine la clase- Le dijo la profesora.

Al terminar la clase, la profesora la invitó a entrar de nuevo en la sala.
 -  ¿Qué te ha ocurrido?- Le preguntó. 
  -  No podía encontrar mi equilibrio, me puse muy nerviosa al ver en el espejo que todos lo conseguían, mientras yo daba zancadas y pasos en falso.
  - Toma de nuevo la postura- le sugirió la monitora, mientras la agarraba por la cintura. Noelia lo intentaba, pero volvía a caerse una y otra vez.
 - No te preocupes, lo conseguirás. Solo es cuestión de tiempo- dijo la profesora despidiéndose.

Una vez sola en la sala, Noelia volvió a intentarlo. Esta vez, le dió la espalda al espejo. Se relajó y mantuvo la mirada firme en un punto delante de ella. En la soledad y con la mirada fija en el horizonte, Noelia consiguió encontrar su equilibrio.

miércoles, 3 de julio de 2013

Charlas con la psicóloga



 
Cuando la psicóloga me preguntó por mis aficiones, no supuse que si le decía el nombre de mi blog iba a hacerme una visita para releer mis historias.  Me di cuenta demasiado tarde, cuando acudí a la consulta y descubrí que había entrado en mi espacio y había releído mis comentarios sarcásticamente negativos sobre ella y su terapia. Normalmente, los psicólogos permanecen callados o eso es lo que nos hacen creer en las películas, pero en mi caso la terapeuta resentida no tardo en preguntarme en plan “Un, Dos, Tres…responda otra vez”
-          No tengo nada en contra de usted, ni de la terapia. Es ficción, es mentira. Enmascaro lo que me ocurre en mi vida diaria y lo transformo en relatos- le dije excusándome.
-          Las ficciones como los sueños siempre están basadas en realidades, tienen como trasfondo un pensamiento o idea a la que tú le das forma. ¿Por qué le das una forma tan negativa a la terapia psicológica en tus relatos?- Me preguntó.
Con el tiempo, uno descubre que la mayoría de las preguntas de un psicoanalista son para llevarte a responder cosas sobre tí mismo. Así que me quedé pensativa. Pensé un rato y, tras un buen periodo, le dije:
-          ¡Me dan grima los hospitales! Todos los recuerdos que tengo sobre ellos son penosos, exceptuando algún que otro nacimiento. 
-          ¿Por qué no te gustan los hospitales?- Me preguntó.
-          Supongo que mi disgusto empezó en la infancia, cuando mi madre me llevó por tercera vez al médico tras ponerme alguna que otra inyección y me encaramaba de pies-manos al marco de la puerta para no pasar a la sala…Tenía cuatro años, lloraba, berreaba  y me enganchaba como una lapa a todo lo que encontraba a mi paso con fin de esquivar la cita médica. Mi padre tenía que agarrarme por la cintura para meterme a la fuerza  y a volandas como un pequeño superman  lloroso y sin capa que sobrevolaba la consulta hasta llegar al doctor- Callé un momento y continué- Supongo que asocio el dolor, el sufrimiento y la muerte a ellos.
-          Pero los hospitales están para sanar y curar- dijo la médica.
-          Lo sé, pero no puedo evitar ponerme nerviosa.  Me inquieta esa sensación de espera antes de una prueba o analítica de un ser querido o propia, mientras operan a alguien o cuando arreglan los papeles tras una defunción en esas especies de salas.
 ¡Esas salas tan frías e impersonales!-exclamé.
La psicóloga anotó algo en su libreta, mientras se mantenía en silencio.
Así es como llegué yo misma a responderme el porqué escribo tan sarcásticamente sobre las terapias psicológicas. Tal vez, era un mecanismo de defensa ante el mal rollo que me daban las salas y lo que ello significaba.
-          ¡Soy imbécil!- Le dije a la psicóloga- ¿Sabe una cosa? Puede que haya escrito mil y una chorrada sobre los psicólogos y las terapias, pero hay una cosa bonita en su profesión al igual que en las espantosas salas de espera de los hospitales, siempre hay alguien para estar a tu lado y escucharte…
-          Hemos terminado el tiempo por hoy- dijo la psicóloga.
Sonreí, le di los buenos días, me levanté y me despedí con un “gracias” en los labios.