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jueves, 30 de agosto de 2012

MUJER DIEZ

Metí los pies en el agua la cual estaba demasiado fría como para acoger todo mi cuerpo, mi figura se reflejaba en el agua junto a los últimos rayos de sol de Agosto. El verano estaba casi a punto de acabar, pronto habría un cambio estacional en el que el calor daría paso al frío y los árboles verdes quedarían pelados con la llegada del otoño.   
  
Siempre he sido muy perfeccionista y, por lo tanto, siempre he odiado el verano, esa época en la que mucha ropa desaparece de nuestro cuerpo

- Me sobra chicha de aquí. Si tuviera más allí y menos de allá. Si fuera así, si fuera de esa otra manera- Pienso descontenta la mayoría de las veces que miro mi reflejo.

Hoy, mientras observaba mi reflejo en el agua en el ocaso del verano, me preguntaba con quién nos comparamos las mujeres en esta búsqueda de la perfección…¿Con alguien sumamente guapa, altísima y muy delgada (por no decir, escuálida)? ¿Es ese el ideal físico de “mujer perfecta” para la sociedad?... Por lo menos, es el ideal con el que nos bombardean día si y día también en la televisión y en todo tipo de anuncios- Por un instante, dejé de mirar mi reflejo en el agua y mis ojos se dedicaron a observar de manera disimulada a las mujeres de la piscina. De la gran mayoría, ni un tercio de ellas acariciaban ese ideal de perfección deseado socialmente…¿Qué pasa? ¿Ninguna de estas mujeres gozan de belleza?- refunfuñé.
- Tal vez- malpensé- Intentan crearnos un ideal corporal irreal al que casi nadie puede aspirar...-¿Por qué? Porque quieren vendernos los putos cereales especial K de los cuales estoy completamente segura que ninguna de las modelos que lo anuncian los han probado.

-¡PUTA MIERDA COMERCIAL! Siempre creando necesidades innecesarias que nos lleven al consumo.- Mis ojos se posaron de nuevo en el reflejo de mi figura el cual ya no veía con tan malos ojos. Entonces:

-   ¡ZAS!-

Rafa me tiró a la piscina y mi reflejo se rompió en mil pedazos y fue entonces cuando lo comprendí:

La mujer diez va más allá de su propio reflejo, es ella misma.

2 comentarios:

  1. Jajaja muy buena! yo creo que lo que finalmente nos atrae de las mujeres son sus defectos, eso nos enamora ahhhhhhhh y que importa unos rollitos de más, más de donde agarrar! XD jaja

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  2. Hola Cristián:

    Siempre he pensado como tú, que un@ se termina enamorando de los defectos porque, al fin y al cabo, son los que nos diferencian.
    Un saludo!

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