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Cajón DeSastre

“Cajon DeSastre” es un blog construido con retales de sueños e hilvanado con múltiples  ficciones en el cual los personajes, a veces consti...

lunes, 30 de julio de 2012

El olvido de Eva


- ¡Adán! ¡Adán!- Me desperté sobresaltada gritando. Él me cogió por la cintura, más abarcándome para que no me cayera de la cama que abrazándome.

- ¿Has tenido un pesadilla?- Me preguntó lleno de curiosidad.

- He tenido un sueño, uno que es recurrente- Le dije- Secándome las lágrimas que resbalaban por mis mejillas.

-         ¿Has gritado un nombre?…¡Y curiosamente no era el mío!- dijo en tono de guasa.
-         ¿¡Sí…!?- suelo hablar en sueños.
-         Gritabas Adán. Sonabas muy triste...  
-         Soñé que era Eva y que el castigo divino iba más allá de los dolores de parto y las reglas con sufrimientos ováricos.
-         Madre mía con Dios, no tiene suficiente con joderte la vida que ahora le da por joderte los sueños- dijo regalándome una media sonrisa- ¿Me quieres contar que te hizo el Dios de tus sueños?
-         Básicamente lo que hace siempre, enseñarme el caramelo y no dejarme que me lo coma.
-         Jajajajaja, veo que tienes antojo de dulce…-Dijo achuchándome un arrumaco.

No tenía muchas ganas de hacerlo, pero hice el amor toda la noche con él, mientras mi corazón rebozaba aún de melancolía. Había soñado con una voz en “off” que me decía que mi amor platónico y yo éramos la reencarnación de Adán y Eva. Vida tras vida nos reencarnábamos y nos encontrábamos, pero era como cuando dos líneas perpendiculares se cortan en un punto de su trayectoria, un cruce más que un reencuentro. Él, Adán, no era consciente de que era Eva, pero yo reconocía a Adán de un simple vistazo. En una mirada, todas las imágenes de vidas anteriores confluían aglomerándose en forma de recuerdos y sentimientos pasados- Aquel sueño siempre se alojaba un buen rato entre mis pensamientos y anidaba en mi corazón en forma de tristeza: ¿Por qué  siempre tenía que echar la vista atrás, mientras Adán inmerso en el olvido seguía su camino?

jueves, 26 de julio de 2012

EL GATO NEGRO



En  aquel poblado la figura del gato era mal considerada y asociada a las antiguas brujas. Los gatos en aquella pequeña aldea eran considerados como el símbolo de mala suerte. Para colmo aquel minino era negro, tan negro cómo el agujero de un desagüe.
Al principio nadie le tenía tirria, pero todo comenzó el día que Justino se puso enfermo y el gato se paseó por el umbral de su casa el día antes de la misma noche en la cual falleció. Los vecinos empezaron a observar que el gato cada vez que rozaba sus lomos por alguno de los umbrales de alguna casa, la familia de aquel hogar caía en desgracia de alguna enfermedad o muerte.

Así los vecinos entre el miedo y la desesperación se reunieron en asamblea para ver que puñetas iban a hacer con aquel maldito gato.

-         Matémoslo- Dijo uno de los aldeanos llevado por el odio.
-         Yo no pienso ponerle una mano encima a ese gato endemoniado. Vete a saber si no caes en la desgracia. Si solo con rozar sus lomos, trae la peste a la casa…¿Imagina que no traerá si lo matas?- exclamó otro.

Al final acordaron meterlo en una cesta y llevarlo a cientos de kilómetros de distancia y eso hicieron, pero el gato siempre regresaba. Regresó exactamente diecisiete veces y cada vez que regresó, alguien murió.

Un día el gato pasó sus lomos por la casa de una familia la cual tenía una pequeña niña con una dolencia respiratoria. Al verlo el padre de la niña salió corriendo a por su escopeta para matarlo- ¡DICHOSO GATO!... Esta vez no te saldrás con la tuya. No te llevarás a nuestra pequeña Esperanza- gritó el buen hombre el cual cargó su escopeta, pero cuando fue a empuñarla a medio camino entre ella y el gato, se encontraba la pequeña niña con su camisón- Papá, por favor, no lo mates…¡Es tan bonito!- dijo entre lágrimas la niña, albergándolo entre sus brazos. El padre con el corazón roto no fue capaz de arrebatárselo.

Aquella noche la niña se fue a dormir con el gato. Ningún miembro de la familia pudo pegar ojo esperando el fatidico desenlace. En la habitación de al lado, Esperanza tosía y medio se ahogaba.
Al amanecer, el padre entró en la alcoba. Allí encontró el pequeño cuerpo, rígido con los ojos abiertos del felino- ¡No soportó la noche!- exclamó la niña.

Aquella mañana todos lloraron de felicidad, excepto la niña a la cual se le había muerto el felino entre sus brazos.

Esperanza alcanzó la edad de 97 años, siempre nos contaba esta historia antes de dormir. Durante toda su vida se acompañó de preciosos gatos negros, más negros que la muerte, que rememoraban al gato que falleció aquella noche entre sus dedos. Parecía regalarnos con esta historia una preciosa moraleja: 

"La muerte siempre muere en manos de la esperanza"

lunes, 23 de julio de 2012

DECLARACIONES AMOROSAS


 Siempre he creído que las declaraciones amorosas están sobrevaloradas. A mí, me aburre mucho que un hombre me diga susurrante: "Después cuando estemos a solas, tengo algo que decirte"...
Con ese preludio, se masca la tragedia.

¡Vamos a ver! ¿Para qué coño me tienes que declarar el amor que me profesas? ¿No ves que si no nos hemos comido ya la boca en plan apasionado, tu declaración amorosa no vale una mierda? Es como perder la dignidad y venir arrastrándote, en plan:
¡Sal conmigo…Te lo suplico!

Además la otra persona no tendrá más remedio que fingir empatía, responderte de la manera más diplomática posible para no hacerte daño. Cuando en realidad no le importa, quiere salir corriendo y no piensa salir contigo ni a la vuelta de la esquina.

Sé que puede sonar cruel los últimos párrafos, pero solo reflexiona sobre si la crueldad no es directamente proporcional a las veces que te has declarado y te han dado calabazas, calabacines, pimientos y el resto de la frutería…Eso sí, sin probar un gramos de melones.

Pero mi objetivo con este post no es hundirte, es alentarte y darte consejo para que puedas sacar provecho y cópula de la situación de estar enamorado y querer que la otra persona te corresponda. Cómo dice el refrán: “Por la boca muere el pez”. Así que si vas a usar la boca que sea solo para un ataque rápido y directo en todos sus morros. Un besazo a bocajarro, así ni muere el “besugo” por la declaración y tal vez matas de un beso a la “bonita” que tienes delante.

Si no eres tan atrevido, al menos se original. Nada de declaraciones de amor, una irónica declaración de odio:

-Sabes, tengo algo que decirte, no me hubiera importado decírtelo delante de todos:
¡Te odio con toda mi alma! Cada vez que te veo, me revuelves el estómago y siento nauseas. Te odio tanto que solo espero verte cada día para imaginar y planear cómo voy a apuñalarte como si fueras una sardina a la cual se destripa, abriéndote en canal de arriba-abajo. Cuánto más tiempo paso a tu lado, más te odio. Sólo sé que te odio más que ayer, pero menos que mañana. Así que la única solución que le veo factible para no terminar asesinándote es que salgas conmigo e intentes agradarme y demostrar alguna de tus cualidades, si es que tienes para que normalicemos nuestra relación.


Así no te aseguro que caiga rendida a tus brazos, pero por lo menos seguro que no caerá desfallecida a ellos…

… ¡Suerte con el amor!
- porque si te piensas declarar, la necesitarás-.          

domingo, 22 de julio de 2012

La esperanza de vivir


Era un hombre bastante mayor, sus cabellos blancos contrastaban con una calvicie galopante, de ojos saltones situados en unas cuencas resaltadas por unos pómulos remarcados por la extrema delgadez de esa edad en la que de la vejez al lecho hay paso y medio, siendo demasiado bondadoso. Aquel señor se llamaba Medare y tenía mucho parecido físico con “Renfield” del Nosferatu de Murnau, un ser entre lo adorable y lo siniestro el cual levantaba sentimientos de los más dispares, entre los que destacaban: la extrañeza, la ternura o el horror, según el juicio de los ojos que lo miraran.
Este señor que se encontraba en la última fase de su vida, se deleitaba grabándose mientras escuchaba la música que mejor le hacía sentirse. Le gustaba colgar los videos en Internet porque le hacía sentir más vivo el hecho de poder compartir con muchas personas la afición que aún le mantenía una ilusión tan intensa como cuando era niño. Como todas las cosas que se hacen inspiradas por la pasión, la vocación o la ilusión, estos videos auspiciados por estos inmensos sentimientos tocaron el alma humana y corrieron de mirada en mirada llegando a millones de personas en todo el mundo y nuestro amigo Medare, casi a sus ochenta años de edad, se hizo un hueco en este inmenso océano que es Internet y en el corazón humano.
Sin embargo, la gran fama que alcanzó con estos videos le repercutiría desfavorablemente, ya que la Policía comenzó a investigarlo por un antiguo delito sexual con menores el cual le había incapacitado de usar ordenador de por vida, por una restricción legal de su uso. Cuando los agentes se percataron que este señor se dedicaba a grabarse en videos los cuales colgaba en la red, comenzaron una investigación la cual terminó con el encarcelamiento del pobre ancianito que gozaba más de la música, que de los menores.  
Sus fans de noventa años unieron todas sus fuerzas y pidieron firmas para liberarlo, motivadas por el deseo de que Medare cometiera esos delitos sexuales con ellas. Desgraciadamente, el hombre fallecería de tristeza por haberle quitado su libertad por compartir con los demás una afición que le daba la vida y que terminó por quitársela entre las cuatro paredes de aquella prisión.

Las abuelitas y muchos de los fans que seguían a Medare tuvieron que reponerse de tan duro golpe. Muchas ancianitas se dedicaron a bordar el nombre de Medare en los pañuelos, tapices y toda clase de cosas con cualidad de ser bordadas. Medare era el puro ejemplo de que en esta vida, mientras uno mantiene una esperanza viva, mantiene el deseo de vivir.   

sábado, 21 de julio de 2012

LOS BAJOS DE NUESTRA CAMA

El otro día estaba recostada con mi novio en su cama de noventa y me cogió la mano estrechándola a la suya, mi otra mano se quedó suelta, así que la dejé caer por el lado de mi cama y comencé a tocar el suelo con los dedos. Empecé a reflexionar sobre si, al otro lado de la cama, la otra palma de mi novio, la que no estaba abrazada, también estaría haciendo lo mismo por su lado correspondiente: Tocar el suelo y corretear formando un andante con dos dedos.
Después eché a volar mi imaginación, imaginé que la cama era una litera y, que en la parte de abajo, había una replica exacta de nosotros mismos en la misma posición y con dos palmas restantes necesitadas de mimos. Por un momento, visualicé estrechando nuestras manos libres con nuestros nosotros de la cama de abajo: Mi novio estrechaba su mano con la palma libre de novio clónico de abajo, mientras que mi yo superior abrazaba sus dedos con mi yo inferior. Mi novio y yo, los dobles de mi novio y mío quedábamos enlazados en una perfecta comunión total de manos amorosamente entrelazadas. Me sentía plena con aquella imagen acariciándome la mente, aquel pensamiento estaba haciendo rozar el sueño, entoncés fue cuando mi novio agarró mi brazo restante para abrazar la palma de mi mano que quedaba libre...
...Y ya no hubo manos faltas, ni sueltas, ni sobrantes, ni libres de abrazos…
…Y nuestros dobles imaginarios de la parte baja de nuestra cama, se esfumaron..

jueves, 19 de julio de 2012

Polvo de estrellas


Cuando despegó mi nave, tenía una sensación a medio camino entre placer y miedo, a pesar del entrenamiento físico y mental al que me había sometido para salir al espacio exterior. Ser astronauta conlleva años de dura preparación para controlar y adaptarse a los pesados equipos con los cuales trabajamos durante años en el fondo de piscinas que simulaban la falta de Gravedad a la que íbamos a ser expuestos…Y, sin embargo, las mayores pruebas eran las psicológicas en las cuales pretendían adecuar tu mente para el cambio que supone dejar a tu familia, tu hogar, tu entorno, tu planeta para hacer un viaje espacial en el que arriesgas tu vida tanto a la salida como a la entrada.

¡Una preparación para el viaje estupenda! Nada falló, despegamos y aterrizamos, salimos y llegamos. Todo estaba milimétricamente planeado.

Allí arriba, en el más sepulcral de los silencios donde los movimientos parecen adormecidos, miraba expectante a la oscura inmensidad de ese océano espacial. ¡Meras hormigas somos!- Gritaba mi mente y resonaba con eco- ¡…y la Tierra  nada más que un insignificante grano de arena en medio del desierto!
La inquietante soledad de ese mar diluyó la insignificante levedad de mi ser. En ese allí y en aquel ahora, se disolvió mi alma tras los cristales.

Cuando aterrizó mi nave, tuve sensación más de miedo que de placer. La Tierra nos aplaudía como si fuéramos héroes, todo el mundo hablaba de aquel viaje.

Ya sabía yo lo que iba a pasarme,  me adecuaron para el viaje, pero nunca para el regreso

Aquí os dejo una nota de humor, de la ardilla que vivía debajo de la plataforma espacial desde el que fue lanzado el cohete de mi relato.

sábado, 14 de julio de 2012

Envoltura gaseosa



Sueña despierta en esta vigilia adormecida,
las alas de una mariposa que imaginan volar, 
aleteo sin cesar.
Subir,
Bajar
Planear.
Envueltas en aire...
...el cielo quieren rozar para escapar,
más sólo posándose en la tierra consiguen descansar. 


martes, 10 de julio de 2012

Reflexiones de una profesora particular


- Hoy , vamos a ver el futuro- Les dije a mis alumnos.
- ¡Profe! No puedo verlo, no soy vidente-Respondió uno.
Era evidente que yo tampoco- ¡Hagamos el esfuerzo de imaginar juntos un destino al que queremos ir!- les dije con cariño, sonriéndoles.

Los niños son seres inquietos y curiosos. Sin embargo, muchos de ellos tienen problemas con el inglés. :
Problemas con una lengua ajena y desconocida a la cual no le ven un sentido y que crea demasiadas incógnitas a la lengua materna.
- ¡Mamáaaaaaaaa! ¿Por qué tengo que hablar en inglés si estoy en España?- le pregunta el niño a sus padres- ¡Qué hablen los ingleses en español!.  

- ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?- Después de veinte mil porques, los padres descuelgan el teléfono para que les eche una mano. Al entrar, normalmente, me encuentro niños a la defensiva, cuya primera expresión corporal es la de un jugador de Rugby Américano o Balotelli. ¡No es de extrañar! Para ellos, soy la encarnación infernal de la persona que le imparte la asignatura de la cual se tienen que examinar más como un juicio de aprobación que de valoración de sus capacidades.

Siendo profesora de inglés, os diré que la primera hora de clase es una espectacular lección de ciencias en las que el padre me pide que le eche una mano con sus hijos y encantada se las echo al cuello, la altura a la cual queda atravesada la asignatura:

-         ¿Te voy a enseñar el funcionamiento del aparato respiratorio?- digo sacándome unos guantes de látex que coloco en mis manos, mientras pienso:- Espero no ponerlo todo perdido para conseguir desatascarte el inglés.

Una vez tuve un alumno que se puso tan azul durante la extracción, que tuve que cogerlo por los pies y sacudirlo con la cabeza hacia abajo en mitad del salón con sus padres delante.
-         ¡I , I, I, I!- gritaba dolorido, mientras le salían miles de palabras inglesas de entre sus labios. Más me dolía a mí que a él, pero escupió lo que le oprimía la garganta al final. Él respiró tranquilo, yo necesité más de cuatro botellas de oxígeno para recuperarme.

El inglés, como todas las cosas en esta vida, se puede llegar a convertir en un desierto. La labor de un buen profesor es conocer y acompañar a cada uno de sus alumnos para encontrar en las pupilas de sus pupilos buenos oasis en los cuales chapotear, sin juicio de aprobación. El objetivo siempre es la admiración y la valoración de un profesor que aprende con la mirada de los tempranos infantes a enseñar un inglés en el que uno recuerda que si el pasado fue mejor, el pasado del pasado es "Perfecto" y, sin embargo, la vida se nos presenta en  un “Presente Continuo" con la esperanza constante de imaginar mejor juntos el "Futuro".

viernes, 6 de julio de 2012

DESERT SNOW


Acababa de leer el prólogo de “Los hombres que no amaban a las mujeres” en el que se narraba como una persona desconocida había enviado, durante cuarenta y tres años, cuarenta y tres flores a una persona, ya bastante mayor, que rompía a llorar con la llegada de la última lámina que albergaba una flor excepcional australiana llamada “Desert Snow”.

Me detuve en el punto final del prólogo con un extraño sabor amargo en los labios.
En el prólogo ya se daba a entender que la persona que enviaba esas flores enmaquetadas era una especie de psicópata obsesivo, pero yo que siempre he tenido un carácter bastante nostálgico sentía una extraña sensación a medio camino entre la empatía y la tristeza hacia ese personaje.
Normalmente, enviamos flores a los muertos. Me paré a reflexionar sobre todas las personas a las que amo y con las que compartí vida las cuales fallecieron. Nunca he enviado flores a ninguna. Supongo que el hecho de que haya sido la muerte la causante de la separación albergaba en mi alma una cierta sensación de alivio y paz.
Sin embargo, luego pensé en aquellas personas a las cuales amo y que están vivas, aquellas que simplemente escogieron caminos diferentes o aquellas a las que conocí, pero con las cuales no he tenido la opción de continuar en contacto…Entoncés si que me embargo una sensación de distancia, de frío, la desolación por el paso del tiempo en mí, pero, sobretodo, en ellas. 
Visto de ese modo, ese hábito de mandar flores tampoco era tan raro-reflexionaba- A veces puede que sea hasta comprensible que haya una proyección de ese sentimiento de vacío y se sienta la necesidad de mandar flores a un vivo al que amamos que ya no está con nosotros.

- “Desert Snow”- Susurraron mis labios- Bello nombre para una flor tan excepcional.

martes, 3 de julio de 2012

EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO...


…Creía que nadie podía competir con esta obra de Shakespeare, pero me equivocaba:


Mañana reunidos en Sevilla, tres grandes prodigios de la magia: “Juan Luis Rubiales”, “Miguel Ángel Gea” y “Javi Benítez (Chango)”, genios y figuras del arte mágico internacional,  se reúnen en un entorno espectácular, entre tejas cercanas a la Giralda...

¡Suban!  

...Déjense seducir por el encanto de su magia que nos invita a soñar bajo el embrujo de la Luna Sevillana.

SUPERFICIE

Aquel psicópata me había atado a la fuerza a una silla de esas que tienen ruedas y había prendido frente a mí un fuego.Intenté gritar, pero mis gritos quedaban camuflados entre sus carcajadas que sonaban con un gran efecto resonante y difuminador de eco.

-¿Sabes lo qué es el miedo?- Me preguntaba, mientras acercaba mi silla a la hoguera.
Mentalemente, no era capaz de responderle, pero los latidos frenéticos de mi corazón aterrado intuían la respuesta a su pregunta: TOC-TOC-TOC-TOC-TOC-TOC-TOC...latía cada vez más rápido y más rápido-¿Qué quieres de mí?...Por favor, déjeme en paz.- Le suplicaba, mientras apuntillaba mis pies al suelo con la máxima resistencia y me agitaba tan frenéticamente como me era posible con la esperanza de escapar o, al menos, volcar la silla.

El hombre me mostró dos objetos tapados. Con una mano, descubrió un bidón de gasolina, Con la otra, una cubeta de agua helada. Con un gesto de sastisfacción volvió a preguntar- ¿Lo sientes?, ¿Sientes el miedo?

-¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! Por favor, libérame de este sufrimiento- Gritaba, mientras sentía como el calor de la candela cercana golpeaba mi cuerpo haciéndolo sudar, pero aún más axfixiante que el calor era el humo que tenía a mis pulmones al límite de una hiperventilación.

Aquel sádico tomó el cubo de agua helada y me lo arrojó con desprecio a la cara- ¿Sabes?- exclamó-Eres mi esclava porque yo controlo tu miedo - Sentenció. 

- ¡NO!....Se equivoca- Grité-Podrás controlar mis miedos, pero nunca podrás controlar mis sueños- Le dijé y cerrando mis ojos, comencé a sentir cada gota helada de esa cubeta sobre mi piel y mi cabello empapado por el agua.Así visualicé mi cuerpo completamente desnudo, sin ataduras y manteniendo mi respiración, me imaginé sumergida para bucear a través de unas claras y transparentes aguas cristalinas formadas por una gran cascada.
 
Saqué la cabeza del agua para coger aire, pero al abrír los ojos, no había ni fuego, ni agua.
Solo yo, envuelta por sedosas sábanas blancas.