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Cajón DeSastre

“Cajon DeSastre” es un blog construido con retales de sueños e hilvanado con múltiples  ficciones en el cual los personajes, a veces consti...

jueves, 25 de febrero de 2010

CUANDO UNA RETIRADA A TIEMPO ES UNA VICTORIA

La cosa no iba bien: Era un "ni contigo, ni sin tí".
Una relación que se hundía a pesar de haberlo intentado todo e, incluso, se habían dado un tiempo para ver si se echaban de menos. Pero nada, siempre terminaban volviendo al mismo punto tras una noche de pasión: Aquellas migajas de cariño desperdigadas sobre la cama no conseguirían solventar el desgaste de su amor.
Así que esa mañana, se levantó decidida, se vistió frente al espejo y se fué dejando tan solo un poema junto a la almohada:

Fríos, distantes, dispersos como el humo de una llama que se apagó ya hace tiempo.
Nuestro amor no es más que un eco del pasado que susurra en el recuerdo,
unas flores marchitas en el jarrón del sentimiento.
Y las soledades hoy anidan como golondrinas en mi pecho,
Hasta el tiempo se detiene en la noche junto al lecho.
Ya no quedan palabras para escribirte,
Ya no quedan razones para no irse:
Hasta siempre
Y ve con Dios,
que yo me despido de ti con este adiós.

...Y es que hay veces que una retirada a tiempo es una victoria.

domingo, 21 de febrero de 2010

PORQUE NO HAY MEJOR PROMOCIÓN QUE UNAS VECINAS, CAJÓN DESASTRE AHORA EN FACEBOOK.

Vecina number one: ¿No te has enterado?
Vecina number two: No que va...
Vecina number one: La tipa esa que está medio loca y que escribe sus tontunas en un blog, ha creado una cuenta en facebook...
Vecina number two: ¿Y eso?
Vecina number one: Yo la he visto con muy mala cara, cara como de aburrida...
Vecina number two: ¡Dios, lo que hace el aburrimiento!
Number one: Aunque las malas lenguas aseguran que es una forma de promocionarse...
Number two: ¿Tú crees?
One: Si, si...Seguro que ya mismo comenzará a grabar videos y colgarlos en youtube.
Two: ¡Madre del amor hermoso! ¡ Qué falta de seriedad!
One: Si es que la juventud de ahora es que tiene muy poca verguenza...

En ese momento se abre una de las puertas y aparezco en el rellano de mis escaleras.
Yo: ¡Buenas días!
Vecinas (conjuntamente): Muy buenas...

Pulso el botón del ascensor, mientras las vecinas en modo "mute" me escanean con la mirada.
Yo: ¡Hasta luego!.
Vecinas (al unísono)- ¡Adios!...

Vecina number one: Mira, mira -dice en tono susurrante- Aquí te dejo EL LINK para que lo veas con tus propios ojos, pero no se lo digas a nadie...
Vecina number two- No, no te preocupes. ¡ Esto queda entre nosotras!

viernes, 19 de febrero de 2010

LOS NIÑOS Y SU LÓGICA

- Hola nena. Soy Ana.
-¿Qué pasa? ¿Cómo sigues?
- Aquí ando jodida con las nauseas y los mareos, pero bien, cada día se me nota más la barriguita. Te llamaba por si me podías hacer un favor.
- Claro, dime Ana.
-Mira es que mañana tengo cita con el ginecólogo. Ya sabes la revisión puntual que te comenté. El caso es que Manuel quiere venir conmigo y no tenemos con quien dejar al enano...
- No te preocupes, mañana estoy libre. Tráemelo y tomaros el día con calma.
- Uffff! No sabes cuanto te lo agradezco porque no teníamos con quien dejarlo y ...
- No me seas tonta, ya sabes que me encantan los críos, además para algo estamos las titas ¿o no?

Tras dejarme anotado ochocientos mil números de teléfonos, darme otras miles de indicaciones, dejarme una mochilita con una muda de ropa limpia y toallitas junto a otra bolsita que albergaba sus juguetes preferidos; allí estaba Javi, el hijo de cinco añitos de mi mejor amiga.
Hoy comeríamos macarrones a la boloñesa que era uno de sus platos preferidos. Mientras la pasta hervía, me sentaría a jugar con Javi en el sofá...

- ¡Anda! ¿Quién es este muñeco de color azul?- Le pregunté al niño.
- Es el power ranger azul y tiene esta moto tan chuli- dijó mientras rebuscaba en su bolsa la moto a juego con el muñeco.
- Ajam- Asentí.
-Pero tú eres el power ranger verde dijo acercándomelo. Sabes tita -continuó diciéndome muy serio- mis papas me han dicho que tengo que portarme bien contigo mientras ellos encargan a mi hermanito en Paris...
- Ah ¿sí?- Le dijé con una sonrisa entre los labios. Me encantan cómo los niños son capaces de abordar los temas con esa falta de prejuicios unida a su inocencia.
-...Sí, pero creo que es mentira porque, en mi clase, Nico me dijó que los niños vienen de las madres...
Por un momento, mi cara cambio. Una sabe que un niño es inocente, pero que también se puede convertir en un peligro, ya que te puede hacer la pregunta más desconcertante en el momento más inesperado- ¿Y tú que crees?- le pregunté.
- Creo que vienen de las madres...- dijó mientras me acercaba la moto verde de mi power rager- Nico me dijó que pusiera la oreja sobre la barriga de mamá y que escucharía al hermanito dentro...Y yo, yo lo hice y escuché ruidos. ¡Se movía la panza! - dijó soltando una carcajada, mientras saltaba sobre el sofá- Tita, tita, ¿ Cómo va a salir el hermanito de la barriga de mamá?...
- No lo sé porque nunca he sido mamá - dijé intentando evadir la pregunta.
- Pues yo creo que mamá pondrá un huevo.
- ¿¡Un huevo!?
- Sí, mi profé Asun nos explicó que los pollitos salen de los huevos que ponen las gallinas, después se acuestan sobre ellos y cuando pasan unos días salen los pollitos...
- ¡Ahhhhh!- exclamé sorprendida.
- Sí, mamá está fabricando un huevo y, por eso, tiene la barriga tan gordota y... ¡Así!. ¡Así de redonda!- hizó gesticulando con las manos-Después pondrá el huevo y se acostará sobre él hasta que mi hermanito salga...

Cuando Javi se lo cuente a sus padres van a flipar, pensé, y continué jugando con el crío hasta que la pasta se terminó de hacer.

miércoles, 10 de febrero de 2010

LA ESPIRAL

Esta es la continuación de un cuento que comencé hace un par de meses y dejé aparcado. Aquí os dejó el capítulo uno y el capítulo dos de esta historia que se titula "La espiral".

Capítulo tres:
La Cueva

El corazón les latía desbocado. Aquel pacífico acompañante y ella habían recorrido un par de kilómetros hasta llegar a las profundidades de una cueva para resguardase del torbellino de arena. Minerva estaba agitada.

- Mi nombre es Elkin-le dijó casi susurrante- y no solo nos escondemos aquí de la tormenta de arena. También huímos de mi hermano Calvin. Él y yo somos coprincipes. El principe heredero al trono de este mundo nace acompañado de un hermano gemelo, en verdad, es mi otro yo: Un clon. Idéntico fisicamente, pero cuya personalidad es totalmente opuesta a la del otro. Cuando ambos hermanos cumplen la edad de ocho mil treinta y dos lunas, el rey muere y el alma de uno de sus hijos abandona su cuerpo para ser absorbida por su hermano y así formar un solo ser, el sucesor idóneo- Tras una pausa, Elkin continuó diciéndo- Para que el rey idóneo renazca, ambos hermanos tienen que estar de acuerdo en la unión de sus almas en uno de los cuerpos, pero el corazón de Calvin ha sido cegado por los deseos de individualidad, ambición y poder.
Mi padre, el rey, murió hace dos noches y nosotros, sus hijos, no nos hemos fundido en un solo ser-Elkin tomó la mano de Minerva-Por ese motivo caíste a este mundo, para decidir cuál de los dos debe reinar y Calvin sabe que su puesto como sucesor corre peligro y, por ello, quiere darnos muerte a espada.

Minerva se acurrucó, estaba algo aturdida. Las palabras de Elkin le inquietaban. No sabía cómo había llegado a ese mundo, ni el motivo por el cual era ella la escogida para tal fin.

-No debes sentir miedo, yo nunca dejaré que Calvin te haga daño- le dijo Elkin pasando su brazo en los hombros de la muchacha- Ahora descansa.

lunes, 8 de febrero de 2010

Corazón eres como un tren, de estación en estación, albergando amores pasajeros, pasiones efímeras y deseos distantes.
Un tren en el cual hoy queda un asiento vacío.

jueves, 4 de febrero de 2010

MARTA Y EL ACUARIO

Hoy se encontró con Marta en la Plaza de María de Pita. Llevaba casi diez años sin verla: ¡Santo Dios, cómo pasa el tiempo!.

Al regresar a casa se puso a rebuscar en el cajón aquella vieja foto que se hicieron en el fotomatón el día en que se besarón…


Eran sobre las seis menos cuarto de una soleada tarde de verano. Había quedado con una chica que me llevaba gustando desde hacía un par de meses. Era nuestra primera cita y decidí llegar un cuarto de hora antes para esperarla en la puerta del Acuario, que era el sitio donde tras mucho reflexionar había decidido que se desarrollaría nuestro primer encuentro.

En A Coruña, ciudad en la que vivo, el planetario situado en el parque de Santa Margarita o el paseo de farolas rojas cerca del faro de Hércules y del mar son los sitios predilectos para llevar a una chica, pero me había decantado por un sitio diferente: El acuario. Éste me pareció un lugar ideal, ya que, a mis veinte años, todavía era un poco torpe con las chicas y si la cosa se ponía chunga o yo me ponía nervioso, siempre podría centrar la atención en los diferentes tipos de peces que el acuario ofrecía.

Parecía que no iba a llegar nunca las siete. Las agujas del reloj se movían tan lentamente que daba la sensación de que el tiempo se había detenido. Cuando esperas a alguien que te gusta sientes una mezcla entre ilusión, inquietud e impaciencia. ¡Puros nervios!
De repente, allí apareció ella, a lo lejos, con sus diecisiete años y un vestido de colores verdes azulados que captaron completamente mi atención y noté como el corazón se me aceleraba. ¡Estaba guapísima!

Tras besarnos en la mejilla decidimos entrar al acuario en donde empezamos a conversar tímidamente. La cosa no fue nada mal, ella parecía sentirse atraída por mí y me regaló varias sonrisas y alguna mirada esquiva.
Después de una hora de pasear por el acuario, llegamos enfrente de una pecera enorme junto a la cual había un banco y nos sentamos. Tenía ganas de expresarle mis sentimientos, de decirle que la quería desde la primera vez que la había visto, pero no sabía cómo. Entonces fue cuando un mechón de su cabello se le vino a la cara y me acerqué para retirárselo, momento en el cual nos quedamos a escasos centímetros el uno del otro, cerré los ojos y, sin saber de qué lugar saqué el valor, me lancé al abismo de besarla sin saber si volaría. Y volé, lo noté por la extraña sensación de revoloteo en el estómago.


- ¡Madre mía, aquí está la foto!- dijo acariciándola entre sus manos- Marta, mi primer amor, cuánto ha llovido desde entonces.

martes, 2 de febrero de 2010

EL BROTE PSICÓTICO.

"- No sé lo que es un loco- susurró Veronika- pero yo no lo soy. Soy una suicida frustada.
-Loco es quien vive en un mundo propio. Como los esquizofrénicos, los psicópatas, los maníacos. O sea, personas que son diferentes a las demás.
-¿Cómo tú?
-Sin embargo-continuó Zedka, finguiendo no haber oído el comentario-ya debes de haber oído hablar de Einstein, que afirmaba que no había tiempo, ni espacio, sino una fusión de ambos. O de Colón, que aseguraba que al otro lado del mar no había un abismo, sino un continente. O de Edmund Hillary, que confirmaba que el hombre podía llegar a la cumbre del Everest. O de los Beatles, que crearon una música diferente y se vestían de manera totalmente innovadora. Todas estas personas y millares de otras, también vivían en su mundo."


"Veronika decide morir" de Paulo Coelho.
A 2 de Febrero del 2010

Hace un año que sufrí el brote psicótico. Estando de estudiante Erasmus, mi vida era movidita: muchas salidas, fiestas y viajes compaginados con los estudios, mis tres trabajos como profesora de español y las faenas de la casa, aunque nunca tuve la sensacion de que fuera estresante o un ritmo demasiado fuerte. Sin duda alguna, creo que lo que mi cuerpo no pudo aguantar fueron las seis noches llenas de horas en blanco intentando conciliar el sueño sin éxito y el viaje de dieciséis horas de vuelta a casa sabiendo que me esperaba una agenda repleta de familiares, amigos y novio con los que debía quedar en un tiempo récord.
Nunca fuí conciente de que mis comportamientos se habían vueltos raros y de que mi consciencia estaba en una realidad distinta. Eso si, mis amigas me había visto en otro mundo: ¡En mi mundo!. Un mundo tan mío que decidieron subir a hablar con mis padres para informarlos y, una de ella, se presto a llevarme al médico, pero no sirvio de nada porque, al día siguiente, yo cogí el tren y me fuí a Madrid sin avisar a nadie en busca de respuestas que jamás encontraría porque tan solo estaban en la realidad de mi cabeza.
Allí en Madrid, me recuerdo comprando una maceta de flores amarillas, que todavía conservo, enfrente de la Iglesia de San Francisco el Grande para dársela a una persona que minutos después pensé que estaba muerta porque en el piso en el cual pensaba que vivía había una ventana rota y mi mente lo relacionó con su muerte. Se me caían las lágrimas como puños al pensar que tenía la culpa de no haber llegado a tiempo para savarlo. De esta manera, con ese gran disgusto y la maceta de flores amarillas regresé a mi ciudad en la cual mis padres me llevaron de inmediato al hospital y allí, tras mútiples puebras, me ingresaron una semana en el sector de salud mental para analizar mi brote.
Recuerdo las múltiples charlas con el psiquiatra en las que me hizó consciente de que lo que estaba sucediendo era un producto del cansancio, del estrés, de mi imaginación y la falta de sueño. Me recuerdo observándome y preguntándome cuándo crucé el límite entre la cordura y la locura, preguntándome quien era en la realidad y quien quería ser.

- ¿Por qué no escribes? -me preguntó un día el psiquiatra.
- Imaginación desde luego no me falta, si estoy aquí - pensé.

Una cosa que aprendí es que nosotros somos lo que pensamos que somos nosotros y nuestras actitudes. El sentido del humor es una actitud ante la vida que yo nunca perdí, incluso, en los momentos en los que pasé más miedo, sufrimiento y confusión. Recuerdo que el psiquiatra me preguntó:
- ¿Por qué te fuiste a Madrid?
A lo que le respondí:
- Si hubiera sabido que cuando regresara un psiquiatra me iba a hacer esa pregunta, me habría ido a Cancún.

Año después, estoy totalmente recuperada y puedo decir que ha sido una de las experiencias de las que más he aprendido y con las que más he crecido. Algunas de las personas que más quería me abandonaron, ya que este tipo de trastornos y enfermedades mentales no son aceptados o comprendidos por todo el mundo. Además he comprobado como la sociedad considera hablar de estos temas como un tabú e, incluso, se llega a marginar a las personas. Por ese motivo, hoy he decidido dedicar unas palabras en mi blog.

- ¿Por qué no escribes?- me pregunto el psiquiatra.
- Imaginación desde luego no me falta si he podido llegar hasta tí- le respondí.