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Cajón DeSastre

“Cajon DeSastre” es un blog construido con retales de sueños e hilvanado con múltiples  ficciones en el cual los personajes, a veces consti...

lunes, 19 de julio de 2010

...Transeúnte...

Estaba en la sala de urgencias de un hospital. Una sala llena de enfermos encamados, enfermeras que cuidaban de ellos, médicos que iban de un lado para otro y todo tipo de materiales, medicamentos y aparatos contenidos en mesas. La sala llena de personas, de movimientos y ruidos me tenía ensimismada hasta que me sobrecogí al sentí como alguien me agarraba fortísimamente la mano. Al girarme comprobé que la persona que me sujetaba era un enfermo de una cama cercana, un completo desconocido el cual tenía una gran herida y cuya pierna se alzaba vendada. Éste me pidió un vaso de agua.
Salí de aquella sala a una habitación contigua donde se hallaba un bidón del cual tomé un vaso de plástico que llené de agua y, cuando regresé a la sala, me la encontré absolutamente vacía. La misma habitación pero sin camas, sin enfermos, sin enfermeras, ni médicos, ni nada. Solo suelo, paredes, techo y ventanas. Un escalofrío recorrió mi cuerpo desde la coronilla hasta el dedo meñique del pie y escapé de allí asustada, sin asimilar como todo aquello había desaparecido ante mis ojos como si se tratara de un espejismo. Apresurándome todo lo posible y aún con el vaso de agua en la mano, salí a la calle tropezándome con un transeúnte que resultó ser el mismo enfermo.

- ¿Cómo es posible?- Le pregunté aún más sorprendida, casi aturdida.
- Todos estamos muertos- me susurró suavemente con una sonrisa maquiavélica dibujada en los labios.

Aterrorizada y sin comprenderlo, lo empujé con todas mis fuerzas mientras el vaso de agua caía de mis manos. Entonces fue cuando abrí los ojos y me contemplé sudorosa, llena de pavor e inmovilizada en medio de mi cama en mitad de la noche.
-Todo ha sido un sueño- dije para calmar a mi corazón que me latía a mil por hora y relajar mi mente que tan solo podía pensar en su última frase.
Qué difícil me fue conciliar de nuevo el sueño con el temor de ser el traseúnte de alguien que te sueña, un fantasma de la realidad.

3 comentarios:

  1. Muy buena como siempre. Escribe la novela ya

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  2. A veces el subconsciente juega malas pasadas, demasiado reales..
    Yo también me planteé alguna vez si mi vida era realidad o el sueño de otra persona..

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  3. Hola Rafachan

    Gracias x tus palabras. Cuando tenga la novela te la paso para que me des tu opinión ;)

    Hola una más

    Ya ves, últimamente tengo este tipo de pesadillas que son bastantes desagradables porque me dan en qué pensar. Edgar Allan Poe decía que todo los que vemos o padecemos es solamente un sueño dentro de otro sueño. Así que la otra noche cuando mi subconsciente me jugó esa mala pasada no tuve otra solución que pellizcasme fuertemente para comprobar que estaba despierta y era de carne/hueso XD
    Un besazo a ambos

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