...Se pasean por aquí...

Entrada destacada

Cajón DeSastre

“Cajon DeSastre” es un blog construido con retales de sueños e hilvanado con múltiples  ficciones en el cual los personajes, a veces consti...

lunes, 26 de julio de 2010

MORDERME LAS UÑAS

Mucha gente cuando voy por la calle me pregunta:
- ¿Has sufrido una amputación?
- No es que me muerdo las uñas...

Sí, tengo la odiosa manía de mordérmelas. De hecho, cuando estoy nerviosa, me posee un ansia viva que me impulsa a morderme tanto las uñas y los padrastros que hay veces en las que me he llegado a los codos.
Y una vida sin uñas se complican. Por ejemplo, cuando tienes que rascar a alguien, la cosa se pone difícil. ¿Por qué? Porque cuando rascas sin uñas, das con las yemas carnosas de los dedos y más que rascar parece que estás frotando la espaldas a ritmo de “dar cera, pulir cera”. De hecho, se han dado casos en los que gente rascada por personas sin uñas brillaban más que un gusiluz colgado de las luces de un prostíbulo de carretera…Y eso no es digno. Una persona que brilla de esa manera no puede vivir tranquila: ¡¡¡ que las adolescentes que siguen Crepúsculo le confunde con un vampiro!!!
Otro claro ejemplo de que vivir sin uñas trae problemas es cuando intentas abrir una lata de refresco y, en esos momentos, se produce una lucha encarnizada entre los dedos y la anilla. Hay gente que ha llegado a morir deshidratada.
Por ese motivo, he intentado todo para dejar de morderme las uñas. Por ejemplo, comprarme un líquido de sabor extraordinariamente amargo que venden en las farmacias para dejar de mordérmelas al notar el sabor….

-¿Y tuvo efecto?- os preguntaréis.
- Sí, si que tuvo: casi muero intoxicada.

En ese momento comprobé que las uñas son pequeñitas, pero matonas. Así que, en mi caso, lo mejor para dejar de mordérmelas será el autocontrol, la fuerza de voluntad y esperar a que los brazos me crezcan de nuevo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada