...Se pasean por aquí...

Entrada destacada

Cajón DeSastre

“Cajon DeSastre” es un blog construido con retales de sueños e hilvanado con múltiples  ficciones en el cual los personajes, a veces consti...

martes, 2 de febrero de 2010

EL BROTE PSICÓTICO.

"- No sé lo que es un loco- susurró Veronika- pero yo no lo soy. Soy una suicida frustada.
-Loco es quien vive en un mundo propio. Como los esquizofrénicos, los psicópatas, los maníacos. O sea, personas que son diferentes a las demás.
-¿Cómo tú?
-Sin embargo-continuó Zedka, finguiendo no haber oído el comentario-ya debes de haber oído hablar de Einstein, que afirmaba que no había tiempo, ni espacio, sino una fusión de ambos. O de Colón, que aseguraba que al otro lado del mar no había un abismo, sino un continente. O de Edmund Hillary, que confirmaba que el hombre podía llegar a la cumbre del Everest. O de los Beatles, que crearon una música diferente y se vestían de manera totalmente innovadora. Todas estas personas y millares de otras, también vivían en su mundo."


"Veronika decide morir" de Paulo Coelho.
A 2 de Febrero del 2010

Hace un año que sufrí el brote psicótico. Estando de estudiante Erasmus, mi vida era movidita: muchas salidas, fiestas y viajes compaginados con los estudios, mis tres trabajos como profesora de español y las faenas de la casa, aunque nunca tuve la sensacion de que fuera estresante o un ritmo demasiado fuerte. Sin duda alguna, creo que lo que mi cuerpo no pudo aguantar fueron las seis noches llenas de horas en blanco intentando conciliar el sueño sin éxito y el viaje de dieciséis horas de vuelta a casa sabiendo que me esperaba una agenda repleta de familiares, amigos y novio con los que debía quedar en un tiempo récord.
Nunca fuí conciente de que mis comportamientos se habían vueltos raros y de que mi consciencia estaba en una realidad distinta. Eso si, mis amigas me había visto en otro mundo: ¡En mi mundo!. Un mundo tan mío que decidieron subir a hablar con mis padres para informarlos y, una de ella, se presto a llevarme al médico, pero no sirvio de nada porque, al día siguiente, yo cogí el tren y me fuí a Madrid sin avisar a nadie en busca de respuestas que jamás encontraría porque tan solo estaban en la realidad de mi cabeza.
Allí en Madrid, me recuerdo comprando una maceta de flores amarillas, que todavía conservo, enfrente de la Iglesia de San Francisco el Grande para dársela a una persona que minutos después pensé que estaba muerta porque en el piso en el cual pensaba que vivía había una ventana rota y mi mente lo relacionó con su muerte. Se me caían las lágrimas como puños al pensar que tenía la culpa de no haber llegado a tiempo para savarlo. De esta manera, con ese gran disgusto y la maceta de flores amarillas regresé a mi ciudad en la cual mis padres me llevaron de inmediato al hospital y allí, tras mútiples puebras, me ingresaron una semana en el sector de salud mental para analizar mi brote.
Recuerdo las múltiples charlas con el psiquiatra en las que me hizó consciente de que lo que estaba sucediendo era un producto del cansancio, del estrés, de mi imaginación y la falta de sueño. Me recuerdo observándome y preguntándome cuándo crucé el límite entre la cordura y la locura, preguntándome quien era en la realidad y quien quería ser.

- ¿Por qué no escribes? -me preguntó un día el psiquiatra.
- Imaginación desde luego no me falta, si estoy aquí - pensé.

Una cosa que aprendí es que nosotros somos lo que pensamos que somos nosotros y nuestras actitudes. El sentido del humor es una actitud ante la vida que yo nunca perdí, incluso, en los momentos en los que pasé más miedo, sufrimiento y confusión. Recuerdo que el psiquiatra me preguntó:
- ¿Por qué te fuiste a Madrid?
A lo que le respondí:
- Si hubiera sabido que cuando regresara un psiquiatra me iba a hacer esa pregunta, me habría ido a Cancún.

Año después, estoy totalmente recuperada y puedo decir que ha sido una de las experiencias de las que más he aprendido y con las que más he crecido. Algunas de las personas que más quería me abandonaron, ya que este tipo de trastornos y enfermedades mentales no son aceptados o comprendidos por todo el mundo. Además he comprobado como la sociedad considera hablar de estos temas como un tabú e, incluso, se llega a marginar a las personas. Por ese motivo, hoy he decidido dedicar unas palabras en mi blog.

- ¿Por qué no escribes?- me pregunto el psiquiatra.
- Imaginación desde luego no me falta si he podido llegar hasta tí- le respondí.

20 comentarios:

  1. La mente es algo demasiado frágil q casi nunca se cuida..
    Un abrazo grande, sea realidad o ficción, estremecedor.

    ResponderEliminar
  2. hola una más...
    Gracias por tus palabras. Un abrazo!

    ResponderEliminar
  3. Es increíble como la mente puede llegar a comerte entera, a devorarte...
    Relato duro pero sensiblemente conmovedor, muy bueno.
    Besito, Ayahara.

    ResponderEliminar
  4. Te entiendo perfectamente. Yo también sufrí un brote psicótico en 2011, más tarde me diagnosticaron de trastorno bipolar. Es cierto que hablar de ello es un tabú, por eso he creado un blog hablando de mis experiencias. Me ha gustado leerte, me alegro de que no hayas perdido el humor ;) Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Hola Fuera del surco:
    Gracias por contarnos tu experiencia. Ahora mismo voy a pasarme por tu blog. Un saludo ;)

    ResponderEliminar
  6. Soy la madre de un adolescente de 16 años que hace dos meses sufrió un brote psicótico por consumo de cannabis. En una semana pasamos de desconocer que fumaba porros a enfrentarnos la peor pesadilla que yo hubiera imaginado.
    En este tiempo fuimos familiarizándonos con esta enfermedad y sabiendo lo importante que era la atención precoz en estos casos.
    No quería medicarse y tampoco quería dejar de fumar porros y por supuesto no era consciente de haber sufrido un brote psicótico.
    Llevamos un mes en el que ya no pone resistencia a la medicación (paliperidona 5mg) pero sigo sin ver el final de todo esto y con la incertidumbre que pueda suponer el futuro para mi hijo.

    Con la medicación está imbuido en sus sentimientos que hace que parezca que está ausente y desconectado de la realidad. Hay veces en la que no reconozco a mi hijo.

    Tengo que insistir todos los días para que realice actividades que le distraigan de sus sentimientos y a veces dejarlo tranquilo y que descanse, pues está más apático que antes.
    Ha perdido expresividad y cuando lo veo no podéis ni imaginar como me siento.
    Está dando saltos de gigantes, ha dado negativo en el control de tóxicos, los amigos, cada vez menos, saben de su estado, aún cuando no se cuántos amigos le quedarán en este tiempo ... no tenía amigos verdaderos, pero el siempre quiere salir pese a todo .. sus amigos han notado el cambio.
    Mucho ánimo para todos y seguid luchando por vuestra felicidad!!

    ResponderEliminar
  7. Hola Anónimo,
    Gracias por compartir tus historia. Espero que tu hijo se mejore (¡Ya verás como si!)...Debería ante todo dejar los porros, seguir los consejos del médico y su familia es impaescindible para recuperarse de un brote psicótico o cualquier otra enfermedad.
    Un sbrazote muy fuerte, mucho ánimo y le deseo una pronta recuperación.

    ResponderEliminar
  8. Estamos luchando, aún cuando desconozco la evolución de esta enfermedad esta semana tuvo dos recaídas, una por no tomar la medicación dos días y no podía conciliar el sueño, otra salió y le vimos más desorientado que de costumbre.
    Tengo que estar bien para ayudarlo, pero hay un pensamiento que me devora de pensar que no se llegue a recuperar. Qué difícil es todo!
    Sólo espero escribir un relato esperanzador para esta enfermedad tan cruel!!
    Gracias por vuestros ánimos!

    ResponderEliminar
  9. Pues me ha encantado, muchas gracias por compartir tu experiencia.
    Creo que eres muy grande y una persona realmente fuerte y positiva.
    No dejes de escribir
    Un saludo

    ResponderEliminar
  10. Gracias a tí por leer este relato y comentar. Un saludo.

    ResponderEliminar
  11. Anónimo. Me gustaría poder contactarme con vos. Sé que estoy a más de un año de tu comentario pero estoy en la misma situación que pasaste con tu hijo de 16 años, sólo que es con mi hermano. Por favor si lees este msj mandame algún contacto. Necesito ayuda, saber, conocer más sobre el tema. Es muy angustiante cuando pasan cosas que no sabes qué deparan. Ojalá leas este msj. Mi mail es thenewmoon15@hotmail. Te espero..saludos

    ResponderEliminar
  12. Espero que tu hermano se mejore pronto. Un abrazo y muchos ánimos, Aye!

    ResponderEliminar
  13. Hola a todos... espero que estén mejor. Yo tuve un brote psicótico en octubre del año pasado. La verdad que es una experiencia terrible. Aún me cuesta superarlo. Es decir, ya estoy bien. Consciente. Ya yo soy yo. Pero aún así siento que es algo que me dejará marca para el resto de mi vida. Después de esto es que intento mantener una actitud positiva frente a cualquier situación; además pasé por un síndrome neuroléptico maligno y de no ser por la rapidez de la doctora que me atendió no estaría aquí contando la historia... Yo misma me asombro y me estremece pensar por todo lo que pasé. A diferencia de muchos casos que he leído yo no adopté ninguna actitud violenta, ni tampoco desconfiada. Tenía delirios, acerca de que iba a salvar al mundo, acerca del infierno, de la luz y la oscuridad como lo bueno y lo malo, charlaba con Dios y con ángeles, como mis abuelos.. Pasé por ataques de pánico, días de insomnio y ansiedad descontrolada... Estudié fotografía en la facultad de Bellas Artes en Montevideo, y mi próxima meta será realizar mi tesis en base a mi brote psicótico, en forma de catársis; estoy yendo a psicoterapia también pero creo que esa va a ser mi manera de dejarlo definitivamente atrás..

    ResponderEliminar
  14. Hola Romina!

    Gracias por compartir tu historia. Seguro que es útil para muchos saber que de un brote o de una crisis psicológica también se consigue salir...Te mando un fuerte saludo, muchas fuerzas y ánimos.

    ResponderEliminar
  15. Hola Aynara, Hola a todos,

    Estaba buscando historias en relación a la psicosis de casos recuperados y me topé con tu blog. Enhorabuena y gracias por contarnos tu historia y como de ella has construido algo nuevo. Sé por experiencia lo que es vivir con mucha intensidad en un mundo temporalmente... llamémosle "paralelo" construido por nuestra mente, y me surgen muchas preguntas alrededor de todo esto, sin embargo me siento todavía muy confusa con mi propio pensamiento como para poder expresarlo con claridad y serenidad.

    La enfermedad mental, sea del grado que sea, puede ser devastadora y para mi en parte es un síntoma extremo de lo que vivimos como humanos hoy en día. Estoy muy sensibilizada con la enfermedad mental, aunque no me gusta llamarla así, me parece que nos puede enseñar mucho a todos. Si realmente fuéramos conscientes de lo poco que sabemos y conocemos de nosotros mismos, cuando juzgamos al otro, lo estigmatizamos o lo rechazamos, por cualquier aspecto ya sea por lo que tiene, por su profesión, por su conducta, por su origen... puede que nos ayudara a entender la enfermedad mental como lo hacemos con cualquier otra enfermedad.

    Un abrazo Aymara,

    Eva

    ResponderEliminar
  16. Hola Eva,

    Gracias a tí, por compartir tu historia y tus palabras. Te deseo una pronta recuperación.
    Estoy totalmente de acuerdo: De los trastornos mentales, se puede aprender mucho y sacar muchas cosas buenas.

    Un abrazote!

    ResponderEliminar
  17. He tenido dos brotes psicóticos agudos, en ambos caso me he recuperado. También he perdido a muchas amistades por esto, inclusive una oportunidad laboral muy importante. El primero fue en el 2012 yo estaba en la universidad, tenía dos trabajos, una vida nocturna activa, novio y muchos amigos. También era voluntaría para una organización sin fines de lucro. Lo que me sucedió fue que empece a perder mi mente y mis amigos más cercanos lo observaron, en vez de llamar a mis padres, quienes vivian en otra ciudad, pensaron que se me había metido un espíritu y decidieron quemarme el cuerpo... la verdad ha sido muy dificil superar esto. Cuando mis padres se enteraron me tuvieron que hospitalizar. Los doctores pensaron que esto se debía al shock emocional por haber sido quemada y problemas con mi tiroides. Yo en el 2012 probé la marihuana unos meses atras, la verdad nunca ha sido parte de mis hábitos, sin embargo veía que personas de mi entorno lo hacía y decidí experimentar.

    Esto bajo mucho mi auto estima y seguridad en mi misma, decidí cambiar mi forma de ser y durante unos años trate de "encajar" en la sociedad siendo más conformista y alejándome mucho de las amistades.

    Luego empece a meditar y me reconcilie con Dios. El año pasado decidí irme unos meses fuera de mi país por una oportunidad laboral, volví a colapsar cinco meses después de mi partida. Volví a mezclar todos los aspectos de forma inconsciente de la primera vez, inclusive volví a probar la marihuana, mi tiroides no estaba ajustada, más mi trabajo fuerte y mucho estres.

    Soy una mujer y una profesional, activa, inteligente y capaz pero lamentandolo mucho mi cerebro colapsa si lo coloco bajo mucha presión, en la actualidad sigo recuperandome y debo admitir es dificil recuperar la confianza en uno mismo después de saber que puedes perder la mente y no darte cuenta.

    De verdad le pido a Dios mucha fuerza, ya casi me siento que tengo un postgrado levantanme el animo.

    También siento miedo de que las próximas personas que esten en mi vida, no lo acepten o me rechacen por mi condición, en ambos casos he tenido pareja y luego de que me sucedio mis brotes, mas nunca me llamaron. Supongo que ver a alguien en mi condición debe ser horrible.

    Yo espero poder conseguir una pareja que me quiera y me apoye y en algun momento poder tener una familia y una vida normal.

    Quiero ver y trato de ver esto como una experiencia para crecer o aprender algo aunque me duele mucho haber perdido mucha gente y oportunidades.

    Si tienen a una persona en una situación así les pido que les den MUCHO AMOR. Gracias a Dios tengo una familia nuclear muy unida, la cual siempre ha estado para mi, mi psiquiatra se ha sorprendido en las dos oportunidades por mi pronta recuperación y yo creo que se debe al respaldo familiar.

    Aun me duele y aun no veo lo positivo que me ha traído, a parte de reafirmar que tengo una hermosa familia pero sigo luchando por ver lo positivo.

    ResponderEliminar
  18. Te doy las gracias anónimo por compartir tu experiencia. Mucho ánimo, muchas fuerzas y, como bien dices, te deseo mucho amor en tu vida.

    ResponderEliminar
  19. Hola. He de decir que me sorprende mucho la entereza con la que tratas este asunto. Yo también tuve una "pronta" recuperación. Lo entrecomillo porque es lo que me decían los psiquiatras pese a que anda que no les costó quitarme definitivamente la medicación. A ello le añado que se niegan a dejarme en paz (dejarme en paz=darme el alta) habiendo pasado algo más de dos años y medio. De verdad, estos "profesionales" me hacen sentir que no me puedo valer por mí misma.

    Por culpa de lo que me pasó tuve que dejar mi carrera y, aunque la voy a retomar, cómo duele, escuece. Por no hablar de que me siento "marcada", por así decirlo. Al igual que reza un comentario anterior, temo que las personas que puedan entrar a mi vida en un futuro no me acepten y/o me desprecien. Los novios que he tenido desde entonces no han tenido ningún problema con ello, pero como en esta vida hay gente para todo ese miedo persiste.

    No me afecta demasiado recordar la experiencia, mi vida ha sido un cúmulo de sinsabores, ¡así que lo mismo da ocho que ochenta! Lo que me atormenta y no me deja vivir en paz es ese sentimiento de inferioridad. Asimismo, me preocupa, por supuesto, la posibilidad de que se vuelva a repetir y que mi futuro estudiantil y profesional se vuelvan a ver truncados. Creo que no podría soportarlo.

    No sé si leerás este comentario, pero, en cualquier caso, te agradezco que hayas escrito acerca de tu experiencia. Te deseo una vida llena de éxitos.

    ResponderEliminar
  20. Los profesionales (psicólogos, psiquiatras, etc...) siempre están para ayudar y son los que saben y conocen verdaderamente cada caso, cada persona. Os aliento a que os dejéis ayudar por ellos.
    De corazón, os mando ánimos a todos aquellos que os sentís insegur@s por lo que os ha pasado y deciros que luchéis, que siempre hay luz al final de cualquier túnel. Un abrazo fuerte!

    ResponderEliminar