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Cajón DeSastre

“Cajon DeSastre” es un blog construido con retales de sueños e hilvanado con múltiples  ficciones en el cual los personajes, a veces consti...

jueves, 28 de enero de 2010

EL BAÑO

Cuando compró la casa, una de las principales condiciones fue que tuviera un cuarto de baño acogedor con una gran bañera, aunque ella normalmente solía ducharse.
Miró la hora, estaba realmente nerviosa, le temblaban hasta las piernas. Se sacó el reloj y lo dejó en la repisa del espejo junto a la causa de sus nervios. Pronto sabría la respuesta, mientras tomaría un baño para relajarse.

El agua comenzó a salir caliente, colocó el tapón y esperó a que se llenara lo suficiente la bañera para rociar el gel con aroma a lavanda.
La toalla se deslizó cayendo por su espalda y acariciando su cintura hasta tomar contacto con los pies. El suelo estaba frío y, al incorporarse a la bañera, sintió el contraste húmedo y cálido del agua.
Tomó aire y se hundió totalmente entre la espuma. Allí dentro del agua, por un instante, todos sus pensamientos se desvanecieron mientras sentía cada latido de su corazón y cada centímetro de su piel. Se sentía plena, llena de vida, a gusto con ella misma.
Cuando sacó la cabeza a la superficie para tomar aire, el frío hizo que todos los pensamientos se volvieran a aglomerar en su mente. Estar sumergida le tranquilizaba.

Después de más de media hora, quitó el tapón de la bañera y salió dispuesta a enfrentarse a la respuesta: ¡Estaba preparada!
Se envolvió en la toalla y con el pelo mojado se dirigió al espejo. Necesitaba mirarse de frente, así que desempañó con la mano el cristal. Acto seguido cogió entre sus manos el test:

Línea azul.

Una sonrisa se dibujó en su cara, mientras se llevaba las manos a su vientre:

¡Estaba embarazada!

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