...Se pasean por aquí...

Entrada destacada

Cajón DeSastre

“Cajon DeSastre” es un blog construido con retales de sueños e hilvanado con múltiples  ficciones en el cual los personajes, a veces consti...

viernes, 31 de julio de 2009

El niño de la armónica

Desde las rejas, la mirada de aquel preso se perdía en la nostalgia causada por las voces infatiles que procedían desde la calleja de enfrente de su ventana.
Se deleitaba viendo a los crios jugar con la arena y los chinos. Aquellos niños eran demasiado pequeños para juzgarle o para comprender los motivos por los cuales estaba encerrado. Así que le regalaban sus miradas, a veces acompañadas de sus risas y sus juegos.

Hacia tiempo que él se había olvidado del niño que fué. Su vida había sido dura y le había endurecido tanto el alma que había cometido acciones de las cuales se arrepentía, acciones por las cuales estaba pagando con su libertad y su presente. Las horas en su habitáculo eran eternas y él llevaba semanas sin hablar con nadie, la soledad se hacía aún más pesaba entre aquellas cuatro paredes.

A veces cogía su armónica y entonaba tristes melodías que le hacía evadirse en sus pensamientos - Si pudiera volver atrás, no cometería los fallos que me han hecho llegar hasta donde estoy- Se decía- Si pudiera volver atrás, no hubiera permitido que la vida me malease tanto, hubiera cumplido mis ilusiones y sueños, gastado mi tiempo en algo productivo. Si pudiera volver atrás nunca hubiera soltado de la mano al niño que fuí- Pensaba continuamente mirando a su pasado.

Uno de los días, uno de los niños le sorprendió al aparecer en la calleja con una armónica. Aquella tarde el niño y él formaron un dúo, intercambiando torpes sonidos como palabras de transacción en una conversación. Jugaron toda la tarde, se sintió libre, partícipe de aquel patio infantil de arena...Y así pasaron jugando todas las tardes durante un par de semanas.

Hasta que llego el último día de su cautiverio, cuando el niño se marchaba, él alzó su mano y, desde las rejas, tan solo pudo regalarle una sonrisa. Aquel niño le había regalado uno de los más bellos presentes: una segunda oportunidad.

miércoles, 22 de julio de 2009

Dulces Sueños

- Tengo que confesarte algo - Le decía mientras me miraba con ojos espectantes - Conmigo no es fácil dormir.

- Venga ya. ¿Qué me vas a hacer con esa cara de cordero que tienes?- Me respondía cachondeándose.

- Soy sonámbula, muy sonámbula y , en ocasiones, agresiva- Le respondí.

- Déjate de bromas- Pero como no le sonreía, me dijo en tono serio: Mira, si no quieres dormir conmigo, no hace falta que pongas excusas ridículas...

- No, no es una excusa. En mi viaje de fin de curso del instituto agredí a una compañera mientras dormía y cuando estuve de campamentos en Zakoppane le dijé a mi amiga ruidosa: ¡Te voy a matar!. A mi me gustaría que durmieras conmigo, pero comprende que te tengo que avisar de este pequeño problema. Por lo demás, cuando estoy en casa lo máximo que he llegado a hacer es mantener una conversación por teléfono y arrancar las flores del jardin de mi vecino para ponerlas en mi cocina...

- Joder, ¿lo dices en serio?- Me mira con cara de incredulidad.

- Sí...Pero, normalmente, cuando hablo por teléfono se nota porque parezco borracha...Y, ya sabes, no suelo beber; por ese motivo, la gente sabe que estoy hablando dormida...

-Uff. Qué cosas !!!...- Dice mientras se acaricia la nuca en un estado de perplejidad evidente- Bueno, pero...¿Eres consciente de lo que haces mientras duermes?...

- Pues...Bueno, normalmente, todo lo que sé sobre mi sonambulismo es porque me lo han contado...Pero hay ocasiones que lo recuerdo como un sueño.

- ¿No me digas que no eres consciente? - Me sugiere con palabras entrecortadas.

- Pues consciente, consciente, no. Pero...

- ...Vale, creo que dormiré en otro tienda de campaña. No quiero que me descuartices o me violes durante la noche - Dice agarrando el saco de dormir y guiñándome un ojo.

- No, si ya lo tengo asumido, el hombre que sea capaz de dormir conmigo tiene que amarme más que a su propia vida o ser el hombre más valiente del planeta...Y creo que no cumples ninguno de los requisitos anteriores, ¿no?...- Le respondo refunfuñando.

- Bueno, vale... Pondré mi vida en peligro, me arriesgare a que me descuartices.- Dice mientras se ríe- Aunque que me violes en mitad de la noche no estaría nada mal...Siempre ha sido una de mis fantasias eróticas preferidas.

- Anda cállate y sigue soñando - Le digo mientras me doy la vuelta y le doy el culo.



¡¡¡ Si es que ser sonámbulo no es nada fácil !!!

martes, 21 de julio de 2009

EN UN BESO, SABRÁS TODO LO QUE HE CALLADO...


...Eso debieron de pensar un 14 de Agosto de 1945, estos dos perfectos desconocidos: Un soldado de la marina estadounidense y una enfermera que se encontraron allí, en mitad de la calle, celebrando el fin de la Segunda Guerra Mundial de la mejor manera posible:
Fundiéndose en un pasional e excitante beso...
Ya se sabe: ¡¡¡ HAZ EL AMOR Y NO LA GUERRA !!!
Así da gusto terminar una guerra o ¿no?

domingo, 19 de julio de 2009

La alianza fenecida


Hoy era un día trágico.


Al regresar del trabajo, quedó sumido en la más intensa soledad. Definitivamente, ella había cumplido su promesa, se había marchado llevándose todas sus cosas, sin dejar resquicio de amor existente o recuerdos plasmados en fotos o prendas de vestir. Había desaparecido y él había sido borrado.

Hasta que la muerte os separe– Resonó en su mente, mientras de entre las sábanas de una cama deshecha en la que en tantas ocasiones habían yacido, depositado como en un lecho, le esperaba un anillo.

sábado, 18 de julio de 2009

MÁS ALLÁ

El microcuento es uno de los géneros que más me gusta. Leyendo por este ciber-espacio que es internet, me he encontrado con el siguiente y me gustaría compartirlo con vosotros...¡Espero que os guste!

"No tenía muy claro si había llegado al cielo o al infierno: no veía ángeles, demonios ni de hecho nada más que gente corriente realizando acciones cotidianas. Me dirigí a una pareja que estaba sentada en un banco, charlando. “Perdonen” –dije en voz baja- “Tal vez podrían indicarme... No estoy seguro de si mi comportamiento en vida me ha hecho merecedor del paraíso o si en cambio... En fin, ya me entienden, ¿no? ¿Dónde estamos?” Mientras hablaba no pude evitar darme cuenta de que el hombre parecía muy desgraciado, diríase que al borde del llanto, mientras que la mujer estaba sonriente y aparentemente muy feliz. El hombre me contestó con voz grave: “Es fácil de entender, aunque tan cruel... Esta mujer me amaba sinceramente, con todo su corazón, pero yo la ignoraba porque ya estaba casado y quería tiernamente a mi esposa. En vida cometí múltiples actos de maldad, y tras morir mi castigo fue permanecer toda la eternidad junto a esta mujer, separado por siempre de mi adorada esposa. Yo estoy en el infierno, y...”. “Y yo estoy en el cielo” –le interrumpió la mujer, radiante– “Él es mi ángel y yo soy su demonio. Busca a tu acompañante, recién muerto, y sabrás sin duda a dónde has ido a parar”.

lunes, 13 de julio de 2009

UN CAFÉ PARA EMILY

Emily era de belleza tan delicada como las margaritas de “La Piola” en donde todas las tardes paladeaba su café de las seis y se perdía en la realidad paralela de su acompañante, un libro.
Hasta que una tarde, al alzar los ojos, en la mesa de enfrente se encontró con que un apuesto chico estaba leyendo el mismo libro que ella.

Para Emily, aquello fue una señal, un flechazo.
El chico le regaló una sonrisa y continuó su lectura.

Pasaron las semanas encontrándose azarosamente en aquel bar, pero Emily era tan tímida que nunca se le acercó, aunque en su interior consumía las horas desgastando su amor no consumado: Lo desnudaba, fantaseaba y se excitaba descubriéndolo en cada uno de sus detalles que, disimuladamente, ella analizaba durante cada sorbo de café.

Hasta que un día, el chico no volvió dejando la silla y el corazón de Emily vacíos…

Aunque las piernas de Emily, nunca dejaron de estremecerse al sentir el contacto desnudo de la silla y la insinuante evocación de su recuerdo con cada amargo sorbo de café en sus labios.

lunes, 6 de julio de 2009

LA ESPIRAL

Capítulo dos:
Ha caído una estrella.

Una mano acariciaba delicadamente la mejilla aterciopelada de Minerva, mientras recuperaba el conocimiento. Al abrir sus ojos encontró a un ser de apariencia casi humana y una belleza serena, pero asexuada.

-¿Dónde estoy?- Fueron las palabras que se desprendieron temblorosas de los labios de la joven. El ser con una mirada enérgica y cálida tendió su mano y le ofreció una sonrisa, mientras Minerva se levantó tambaleándose del suelo. Minerva sintió la necesidad de abrazarlo y, entoncés, cuando se entrelazaron pudo escuchar claramente una voz en su mente.

- Minerva has caído a este mundo como una estrella cae a la Tierra en la noche y he acudido a protegerte...




La voz y la sonrisa del ser cálido cesaron cuando, en el horizonte, una cortina de arena blanca se levantó violentamente...