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“Cajon DeSastre” es un blog construido con retales de sueños e hilvanado con múltiples  ficciones en el cual los personajes, a veces consti...

jueves, 22 de octubre de 2009

LA GATA Y EL PEZ

Sobre la mesa del escritorio, había una preciosa pecera circular con un pececillo anaranjado que pasaba sus días añorando la libertad, conocer horizontes nuevos y más amplios que le llevaran más allá de aquellos cristales. Se soñaba libre y nadaba con la esperanza de conocer mundo.
Una mañana, entró una gatita de elegante y fino porte que se entretenía jugando con las cortinas que revoloteaban agitadas por la brisa. El pececito nunca había visto un ser semejante, de movimientos tan ágiles y figura danzante. Aquella bailarina de pisadas de seda captó la atención del pez al instante que, admirado por la libertad de sus movimientos, se paso embobado toda la tarde.

En uno de sus descansos, la gata se percató de su presencia y, en un amago de curiosidad, se le acercó. El pez sentía como el corazón se le embalaba y como sus mejillas se ruborizaban poniéndose aún más anaranjadas...

- Hola. ¿Me has estado obserrrvando?- Le dijo la gatita.
- Sí – dijo el pez tímidamente observando sus grande y bellos ojos – Te he visto llegar y me han parecido realmente hermosos tus juegos.
- ¡Qué pecera más herrrrrmosa!- Dijo acicalándose con la patita.
- No creas, es pequeña y angosta, si no fuera por los cuidados y mimos de Emily no sabes cómo de largos serían los días aquí dentro. ¡Cómo me gustaría ser como tú!: poder andar a mis anchas, divirtiéndome y explorando todos los lugares y rincones que el mundo pueda ofrecerme…
- Si, pero yo no tengo a nadie que me quiera o me cuide – dijo la gatita poniendo ojos tristes, mientras metía una de sus patitas en el agua.

El pececillo queriendo consolarla se le acercó para acariciar su patita :
- No digas eso, siempre que quieras puedes venir aquí. Siempre puedes contar conmigo, siempre seré tu AMIG…
- AMIGO – repitió la gatita mientras sus afiladas uñas atravesaban al pez- AMIGOS, yo no tengo amigos.

Y relamiéndose se marchó por la ventana, por la cual se había colado, con el estómago lleno dejando la pecera vacía.

6 comentarios:

  1. El q mas inocente es, es el q termiana mal :(
    Vaya con el gato....


    Me ha encantado esto....

    El pececito nunca había visto un ser semejante, de movimientos tan ágiles y figura danzante. Aquella bailarina de pisadas de seda......

    Me ha encantado de verdad!!! :)

    Un ole! wapaaaaaaaaa!!!!

    Mil besicos ;)

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  2. Hola, Ayahara. Ya tenia pensado mi comentario pero sobre la marcha lo he tenido que cambiar, maja. Te iba a decir que era precioso, muy bonito, pero me encuentro con este final que me deja una desazón que no veas. El relato como siempre chapeau, pero mujer, no seas tan cruel que me da mucha cosa. Muchos besitos

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  3. *Hola Tres y Félix:
    Es que la gatilla tenía un hambre que no veas y si os paraís a pensar el pez quería cambar de aires (y, en cierto modo, lo consiguió!)...
    Pero acepto sugerencias y posibles finales alternativos...
    Yo había pensado un final alternativo en el que la gatita se casaba con el pez y tenían peces gatos...Pero viendo lo feos que le iban a salir los hijos opté por terminalo así!

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  4. Bueno, por lo menos el pez abandonará la pecera estrecha, auque seguirá encerrado, esta vez en un estómago también estrecho. Prisionero con cuidados o libre pero muerto. Difícil elección.

    Un saludo.

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  5. Hola Victor:

    La verdad es que no se sabe cual es la mejor opción...El pez se encuentra entre la espada y la pared: esclavitud permanente o muerte siendo devorado. No tiene muchas opciones

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  6. Hermoso. Los diálogos y todo. Me gusta mucho siempre el aire que se da...de la bonita historia (como siempre)y un aspecto filosofico que suelo encontrar, jejejejeje. "Tres" dijo algo interesante...el q mas inocente...!! Tambien me gusta pensar en el pececito como aquel que no suele estar muy satisfecho con su "desdicha". Pero mas nos vale mirar hacia los lados siempre.Gracias, gracias. Beso.

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